sábado, 5 de octubre de 2013
miércoles, 2 de octubre de 2013
Texto de la Masotta leído en la Jornada de Derechos Humanos Memoria y Presente.
¿Qué se precisa para homenajear a nuestros compañeros ausentes, aquellas vidas singulares, intransferibles: alumnos de la casa, psicólogos, militantes políticos, amigos, novios, hijos, padres?
¿Qué
es acaso un homenaje? ¿De qué se tratan las identidades políticas con las que
tanto hemos insistido? ¿Se trata de nuestra identidad? ¿Se trata de la de
ellos? O es que quizás hay una hiancia, un entre, un entre-nosotros. Íntimo. En
silencio.
Nuestros
compañeros pensaron en los que venían, y se imaginaron un mundo distinto. Y con
esa imagen, esa causa, se jugaron la vida.
Nosotros
nos criamos después de esa encrucijada, de esa vuelta que fue de derrota. Ante
el horror, ante el silencio.
¿Qué
bocas podían gritar tanto dolor?
Había
que caminar, circular alrededor de un simbolismo, de una plaza que encerraba
otras promesas para la Historia Argentina.
La
recepción primera fue cargada con todo ese horror. Un relato que comenzaba en
el '76, o en el '74, pero que dejaba por fuera toda la historia anterior. El
horror en una temporalidad exterior al tiempo, que hacía desaparecer palabras,
trozos de verdades que circulaban en un tejido social vapuleado, dañado por la
profundización de las mismas políticas neoliberales que implantaron con el
Golpe civiles y militares.
Erradicaciones
programadas, pero que no hicieron más que poner en marcha una memoria que no
olvida, ni perdona. ¿A quién? ¿Acaso alguien pidió perdón?
“El
límite de esta democracia es el terror”, dijo León Rozitchner a finales de los
'80.
En
esa época, Paco Urondo no fue incluido en el informe de la Conadep. Su
militancia contrastaba con la figura del desaparecido des-historizado, al que
se le borraba la identidad, tanto en lo personal como en lo concerniente a lo
político.
Si
bien estaba en juego proteger a los sobrevivientes de lo que no se sabía que
podía venir, lo que circuló como marca fue la teoría de los dos demonios,
diseminando el “por algo será” -propaganda oficial de la dictadura para promover
la delación en la ciudad.
Con
el antecedente de los Juicios a las juntas, llegaron las leyes de Obediencia
Debida y Punto Final. En los '90, los indultos. Compartir las calles con las
sombras. Alfredo Bravo y Miguel Etchecolatz en un programa de televisión. A la
par, los medios de comunicación cómplices de la dictadura manifestaban apoyar
las banderas de los DDHH.
Madres,
Abuelas, Hijos, nietos… los sobrevivientes, los ex presos, construyeron una
acumulación que tendió puentes generacionales e instó a la población a
participar contra el olvido y el silencio. Sin este testimonio, sin esta
militancia, la "verdad oficial” se habría impuesto.
Esta
acumulación permitió que a partir del año 2003
las leyes del olvido fueran depuestas bajo el gobierno de Néstor
Kirchner, quien desde su discurso inaugural en la presidencia, se reconoció
como miembro de la generación que hoy estamos homenajeando.
Esto
implicó un marco de legalidad vehiculizada a través de los juicios, lo que
generó condiciones para el retorno de una gestualidad simbólica: en el hecho de
bajar el cuadro de Videla, en la acción de recuperar los espacios que
testimoniaban lo sucedido, en el accionar de una política de la memoria en las
escuelas. Mientras que los familiares y los compañeros comenzaron a agregar
junto al nombre propio el ámbito de militancia en los recordatorios a las
víctimas del terrorismo de Estado.
Sería
impensado esto sin algo del desalojo del terror en nuestros cuerpos.
En
este período, los organismos de Derechos Humanos tuvieron y tienen un
protagonismo político por fuera del lugar de “museo viviente” que ciertos
discursos quisieron asignarles. Esto trajo costos.
El
retorno no fue sólo de las cosas positivas. La desaparición de Julio López, el
asesinato de Silvia Suppo, las constantes amenazas, las embestidas a las Madres
y a las Abuelas. El retorno de una memoria que reintroduce la teoría de los dos
demonios en el campo de lo mediático, recuperando aquello que diseminaron en la
sociedad argentina a partir de las publicaciones oficiales y anónimas de
aquellos nefastos años.
Combates
por la memoria. Tiempo donde convergen retornos distintos. Donde los lenguajes
coagulados ayudan a que se cierren los oídos, cuando más que nunca es necesario
que estos se abran. Porque el sentido de aquellos años está en el centro de la
disputa actual por el modelo de país.
Antes
del horror existió un modo de construcción en lo sindical, en lo territorial, y
en la universidad, una acumulación crítica, un modo de praxis política, que aún
permanece en reserva. Que aún nos interpela.
Homenajeamos
la vida de nuestros compañeros, porque los reconocemos… los reconocemos en una
proeza que no queremos que quede en la nada…
Creemos
que reivindicar el lugar de militantes políticos de los compañeros es recuperar
la voluntad transformadora de toda una generación y proyectarla en nuestro
futuro.
Para
cerrar queremos leerles el poema “Otra Cosa” de Francisco Urondo:
Queridos
hijitos, su papá poco sabe de ustedes
y
sufre por esto. Quiere ofrecer un destino
luminoso
y alegre, pero no es todo
y
ustedes saben:
las
sombras,
las
sombras,
las
sombras,
las
sombras,
me
molestan y no las puedo tolerar.
Hijitos
míos, no hay que ponerse tristes
por
cada triste despedida:
todas
lo son, es sabido,
porque
hay otra partida, otra cosa,
digamos,
donde
nada,
nada
está
resuelto.
lunes, 30 de septiembre de 2013
Ay, cometimos una jornada de Derechos Humanos. (Respuesta al mamotreto distribuido por el grupo Tupac).
La Tupac dice que “repudia que una organización como la Cátedra Libre Oscar Masotta lleve a cabo la jornada denominada Derechos Humanos: memoria y presente.
Sobre esto queremos decir algunas cosas:
1)
Este
proyecto fue presentado en el Consejo Directivo en el año 2011, un proyecto que
integra el nombre de los compañeros desaparecidos y asesinados de la Facultad
de Psicología con los respectivos ámbitos de militancia en una placa
conmemorativa. Esto luego de varias discusiones el modo de homenaje mutó a una
obra de Rep y junto a otro mural anexo. Pero lo cierto es que gracias a la Tupac (ay!) y su voto afirmativo brindando apoyo al proyecto resolución
Nro. 002BIS/2012 C.D., se pudo contar con el apoyo de todas las fuerzas
políticas que están representadas en los cuatro claustros que integran el CD.
Además, en el año 2012, 500 Alumnos y Docentes de la facultad avalaron la
concreción de dicho proyecto.
2)
Este
proyecto está articulado a un compromiso que compartimos con muchos actores de
la Facultad, que incluye a quienes conducen la Facultad de Psicología, con los
que podemos tener serias diferencias de formas y contenido pero ello no
condiciona nuestro respeto al compromiso con nuestra historia reciente, por eso
es que se realizará en modo conjunto una semana de los DDHH, con el aporte del
trabajo de muchas agrupaciones. En ese sentido, habría que revisar si la Tupac
no tiene alguna responsabilidad en este clima de trabajo conjunto tan positivo
para nuestra Institución, ya que aquél lunes 9 de mayo del 2011 ellos votaron
por la actual Gestión de Gobierno.
3)
Sabemos
que los Tupac levantan las banderas del Che Guevara y cuestionan la vía de
acreditación a la Coneau. Sabido es la posición de la Gestión votada por Tupac
ante esto. Pero lo que no es muy sabido, aún no reinaba la transparencia
vidriada en el Consejo Directivo, es la varieté circense que hizo la Tupac
supuestamente tratando de impedir la votación. En fin, lo que nos preguntamos
quienes suscribimos este texto, es que hubiera pensado el Che Guevara de este
fallido cometido. Que hubiera dicho él.
4)
No
es nuestro estilo criticar a nuestros Compañeros Universitarios que conducen
sus estudios de psicología a la par de una aguerrida militancia de Izquierda, somos
tolerantes, pero tampoco nos gusta lo irrespetuoso. Como decía el Setentista
Jaques Lacan, “el deseo nunca se
satisface del todo”, y hay que respetar los anhelos, lo que uno cree y desearía
que pase, pero eso no habilita a colocarse como la vanguardia iluminada que
supone representar a los obreros y oprimidos. Lamentablemente, ninguna fuerza
política ha logrado que los oprimidos sigan a un grupo de universitarios de
Psicología. Es una desgracia.
5)
Es
difícil sentir que estamos a la altura de las circunstancias en lo que
pensamos, hacemos, en cómo intervenimos. Cuando no se simplifica todo al nivel
del absurdo las cosas suelen ser más complejas… pero lo que resulta llamativo
es que las últimas grandes propuestas de la Tupac fueron decir que otra
agrupación del frente que compartían eran Kirchneristas. Después un par de volantes
en contra de que la Masotta realice algo,
esta vez con la palabra “repudio” –que cuando uno ve lo que repudian, nota cierto
tonito de esa indignación con asquito…-- y por supuesto, la inolvidable pasada
por los cursos leyendo un trozo de Hamlet.
Es bastante poco sólo hablar de lo que hacen los demás.
Por este camino la Revolución parece imposible.
miércoles, 25 de septiembre de 2013
Presentación de las III Jornadas de Psicoanálisis, Salud y Políticas Públicas.
Volvemos a
encontrarnos reunidos, por tercer año consecutivo, bajo la égida de los
términos: Psicoanálisis, Salud y Políticas Públicas. Tal insistencia en la
repetición, no apunta más que a intentar cernir los márgenes y
entrecruzamientos de una propuesta que recoge dentro del ámbito de la
Universidad toda una serie de preguntas, de problemas emergentes en los
distintos campos de prácticas en los que transcurre ese “popurrí” de experiencias
que llamamos de inspiración psicoanalítica...
Recientemente, se
hacía referencia, en el marco del seminario sobre “Psicoanálisis y Estado” que
venimos llevando adelante este año, a esta tensión que de manera inevitable,
aunque necesaria, se articula en las mismas fronteras de las prácticas que
sostenemos, tensión que por momentos hace de nosotros algo así como una banda
tributo... es decir, una banda tributo al psicoanálisis.
Estamos en Rosario, y
si logramos corrernos del fenómeno autóctono de que un conjunto de vociferantes
fuercen la voz tratando de ser Joaquín Sabina, podríamos pensar que si bien
constantemente se hace uso de notas de dudosa afinación, hay momentos donde la
filiación declamada consigue trascender la mera vía sencilla de legitimación de
la práctica, haciéndose entonces posible
dar cuenta de cómo el atravesamiento por el discurso del psicoanálisis
comporta una diferencia radical con respecto a otro tipo de intervenciones. Es
decir: prácticas que se sostienen no sin cierta lectura, no sin ciertos ejes de
problematización que, por ejemplo, hacen posible pensar lo colectivo por fuera
de la lógica del “para todos”, evitando aplastar las diferencias y las
singularidades.
Esto no quiere decir
que diluyamos las dificultades concernientes a la teoría psicoanalítica. Como
decía Masotta, sería un error atribuir toda la dificultad a la práctica y no
detenernos en los grandes problemas, las aporías, los impases de una posición
frágil, a la cual desde Freud, le concierne algo mismo que es del orden de lo
imposible.
Cuando pensamos las
patas de la formación, el análisis propio, la teoría y la supervisión, damos
por hecho que ese análisis no es equivalente a haber participado de un
dispositivo de sala de espera o de un taller en el Centro de Salud. No se trata
de idealizar un análisis sino, por el contrario, de no abandonar la
problematización de aquello que hace serie con el deseo de un vienés que
reformuló un concepto de realidad, un modo de vincularse con la verdad, con el
saber, con las huellas, las marcas del lenguaje, de la historia. Dejando lo
terapéutico, en el plano de la añadidura.
De lo que se sigue
tratando es, en definitiva, de la experiencia del inconsciente, una experiencia
cuyas condiciones no van de suyo, ni florecen espontáneamente en los jardines.
Expresado de otro
modo: se trata de no dar por obvio ciertas cosas por el sólo hecho de que
tienen más de 100 años, y poner toda la sorpresa en las prácticas que día a día
son ganadas a pulso. En ese sentido, reponer las preguntas en los conceptos
centrales, troncales de la doctrina, no sería ya “hacer tributo”, sino
constituir un verdadero posicionamiento activo frente a las distintas
versiones, incluso de las diferentes composiciones que han realizado los mismos
protagonistas, restituirles a éstas pues el contexto de discusión que les es
intrínseco, contexto de debates pasionales... algo que establece de entrada un
trazo diferencial respecto de la postura de acumulación erudita universitaria a
la que solemos acomodarnos harto fácilmente.
Hemos nombrado a la
Universidad, y de algún modo estar acá es hacer hincapié en la pregunta por lo
público. ¿De qué se trata eso que coagulamos nombrando como Universidad Pública
pero que sin embargo es tan distinto siempre, con modalidades de pensar eso
público tan distantes en cada época? Para quienes la menosprecian –no sin dejar
de sacarle su oportuno provecho- la Universidad toma todos los atributos con
los que se califica al Estado. Se la adorna con alguna definición estructural
de ocasión, o se la llama “Discurso Universitario”; se la sitúa por fuera de la
Historia, como algo inmodificable, atemporal, idéntico a sí mismo, ajeno al
hecho de que existan protagonistas sociales que modifiquen las condiciones
dadas de su existencia. Sostener la pregunta por lo público en estos ámbitos
tiene que ver con no entregarse alegremente a la alienación de una hegemonía
neoliberal que cultiva nuestras croquetas y permea los distintos campos
discursivos.
Colocarse por fuera
de los determinantes del Estado, de la Universidad y -porque no- del mercado, es
la pretendida actitud del bienpensante-observador, indigna siquiera de un
positivismo comteano, que al menos llevaba su locura a cuestas, sus
vacilaciones y su grado de verdad en juego.
¿Acaso es posible no interrogar las fronteras
de un campo de prácticas? ¿No tener una estrategia sobre esos determinantes?
¿Al menos una mínima problematización? ¿Alguna vez el Psicoanálisis se presentó
totalmente ajeno a ciertas legalidades exteriores a su discurso? ¿Las “neurosis
de guerra”? ¿El “Moisés” en pleno nazismo?
Por eso la interrogación
del campo político y el análisis de las Políticas Públicas no pueden ser ajena
a la reflexión de los psicoanalistas.
Como hemos dicho en
otra ocasión: quizá en los ´70, en la época de las rupturas en la APA, en la
época de Masotta previo al exilio, el conflicto rondaba en un posible
aplastamiento de la política sobre el psicoanálisis. Pero el síntoma de estos
tiempos es haber descuidado la interrogación del campo político, y que aquello
que denominamos “ideología”, se haya filtrado veladamente en el campo
analítico.
Sabemos que hay
fuerzas en el interior de nuestra sociedad que han contribuido a cercenar la
transmisión de ciertas historias. No hacemos referencia a un genio maligno,
tampoco es nuestra intención generar acusaciones masivas cuando muchas veces se
trata del efecto del terror en nuestro país. Pero, copiando el estilo Davoine,
no vamos a sofisticar los comentarios en función de anestesiar las sensaciones.
Es decir que -tomando la referencia de un hacedor cultural argentino-
preferimos pedir luego disculpas antes que andar por la vida pidiendo permiso.
En el marco de las
Jornadas tendremos un espacio para pensar la Historia de nuestras prácticas en
el campo de la Salud Mental, pero también la Historia de la carrera de
Psicología, y las vicisitudes socio-politicas que operaron en y para su
nacimiento. Carrera que fue la primera del país, en el marco del segundo
gobierno de Juan Domingo Perón. Fundación que luego sería prolijamente borrada,
de tal manera que 50 años después se festejaría en un contexto de Democracia,
el aniversario de aquella re-fundación propiciada por la ignominiosa Dictadura
auto-denominada “Revolución Libertadora”.
Tendremos también el
gusto de contar con Marta Basile, trayéndonos la experiencia de Barriletes en
Bandada, experiencia que fue supervisada durante años con Fernando Ulloa, para
introducir la temática del desmoronamiento de los lazos sociales, de
situaciones extremas, del desgarro del tejido comunitario provocado por la
intrusión política, económica y cultural del neo-liberalismo.
Otro punto
importante, estableciendo un marco de continuidad respecto de las últimas dos
ediciones de las Jornadas, serán los paneles que abordarán el tema del trabajo
con la locura, en diversos niveles. Pensando clínicamente las condiciones de la
praxis desde el psicoanálisis -una de las vías que encontró la locura para
hacerse oír en nuestros tiempos- pero también relanzando la discusión política
en varias direcciones que creemos oportuno re-visitar.
Así, no proclamamos la desmanicomialización en
la dirección de aquellos ideales que sólo tienen la función de constituir una
identidad grupal, en la que el conjunto de los problemas queda a un costado,
propiciando consignas que nos transforman en ciudadanos-psi bondadosos y nobles
que desean el bien para el querido usuario de salud mental.
Pensamos que son
varios los ejes de problematización, y entre ellos, incluímos que no es posible
una transformación cultural sin erosionar las políticas segregativas, las
políticas de delación y encierro a la diferencia que operan en el sentido común
de nuestra sociedad. Pero una vez más, los primeros escollos provienen de las
lógicas que conducen nuestras prácticas en salud mental. No se trata de la
polaridad exclusión feroz-exclusión digna, o ciudad de cirujas en lo público --
club Gimnasia Esgrima en el Philipe Pinel. Se trata de que no hay una sola
manera de vivir, de habitar el lenguaje, y que eso es pecaminoso y disolvente para
la conciencia normativizante y burguesa que opera inadvertidamente en el suelo común
que habitamos.
Esa conciencia es el
pequeño manicomio que se lleva a todas partes, la que no es erosionada ni con
leyes, ni con mandatos.
Rechazar cualquier
tipo de práctica objetivante, no debe ser sólo una impostura de pretendida
corrección política, sino que se deberá al efecto, en última instancia, de la
posición ética que sostengamos con relación a nuestro deseo, y del efecto de un
sujeto que postulamos como necesariamente relativo a su propia escición.
Antes de dejarlos con
nuestro Barón del conurbano Roberto Gutman los invitamos a participar del
homenaje a los compañeros estudiantes y psicólogos desaparecidos y asesinados
en la última dictadura cívico-militar.
En el año 2011 presentamos un proyecto para colocar una placa que inscribiera los nombres y las referencias político-ideológicas de los 39 compañeros. Luego de un proceso de retrabajo y elaboración que nos llevó dos años, pensamos que ese modo de recordar "estático" no representa a los compañeros que queremos recordar como así tampoco a nosotros, como generación que tiene el desafío de recuperar la voluntad transformadora de toda una época y proyectarla en nuestro futuro.
Es por esto que el espíritu de la jornada pretende resaltar lo vital de esa generación cuyo proyecto de emancipación está lleno de verdades que requieren de nuestro compromiso, de nuestra sensibilidad y de nuestra organización.
Los esperamos entonces a compartir un día donde Miguel Repiso (Rep) nos donará una obra que conformará un mural en nuestra casa de estudios, acompañada de una muestra de fotos, objetos, libros y música que organizamos junto a graduados compañeros de militancia. Contaremos con proyecciones a cargo de Francisco Matiozzi.
Además se acercarán a contarnos sus experiencias de militancia, compañeras de Rosario (Marta Bertolino y Stella Maris Hernandez) y Santa Fe (Anatilde María Bugna y Stella Vallejos)
Cerraremos la jornada con un recital de "El regreso del Coelacanto" y "Degradé".
Gracias.
viernes, 20 de septiembre de 2013
Cronograma de las III Jornadas sobre "Psicoanálisis, Salud y Políticas Públicas" a realizarse los días 25, 26, 27 y 28 de Septiembre
Entrada libre y gratuita. Informes e inscripción: catedralibreoscarmasotta@gmail .com
Evento Facebook: https://www.facebook.com/events/1413612005517814/?fref=ts
martes, 17 de septiembre de 2013
Jornadas de Derechos Humanos, Memoria y Presente
La Cátedra Libre Oscar Masotta invita a participar del homenaje a los compañeros
estudiantes y psicólogos desaparecidos y asesinados en la última dictadura Cívico-militar.
* Rep pintará un mural en colaboración con estudiantes de bellas artes de la UNR
* Proyecciones a cargo de Francisco Matiozzi,
* Muestra de fotos y objetos
* Música en vivo ! "El regreso del Coelacanto" y "Degrade"
Para recuperar lo vital de una generación y una época!
Te esperamos a partir de las 10hs !!
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