martes, 27 de agosto de 2013

La Universidad y las Políticas Públicas. Aritz Recalde (Jornadas Psicoanálisis, Salud y Políticas Públicas 2011)




La Universidad y las Políticas Públicas
Aritz Recalde



Bueno compañeros y compañeras desde ya un inmenso agradecimiento por permitirme venir acá a compartir con todos ustedes en Rosario desde Buenos Aires, lo que es esta experiencia hermosísima de crear y construir un ámbito de construcción colectiva de saber, de intervención del saber en el medio a partir de una figura emblemática como es Oscar Masotta.
Los invito, digo, ya la sugerente remera, la sugerente publicidad dice mucho de esto, pero los invito a leer a Masotta. No sólo al Masotta que trae a Lacan, no sólo al Masotta que trae a Sastre,  a Marx, sino también al Masotta que sobre estos principios filosóficos, teórico políticos, tuvo la inmensa, estratégica, podemos decir dirigente capacidad de hacer de ese conocimiento universal un instrumento de intervención sobre el contexto político, histórico, en el cual se inscribe.
Entonces, bienvenido el nombre de Oscar Masotta no sólo como un gran teórico, como un gran interpretador de corrientes del pensamiento europeo sino y particularmente como un tipo que tuvo la capacidad de traer ese conocimiento universal para avanzar hacia mayores grados de libertad y emancipación del pueblo argentino.
Los invito a leer “Sur o el colonialismo antiperonista”, crítica interesante de Masotta. Su obra sobre Arlt, o en general.  Considero que la vigencia de Masotta, su clara vigencia, su futuro, su vitalidad va a estar dada por ese ejemplo de intelectual del tercer mundo que trae ese conocimiento que se hace afuera para emancipar el pueblo.
Dicho esto, si se trata de discutir la universidad y las políticas públicas uno no puede dejar de reconocer que hay 3 grandes modelos de universidad. De alguna manera hoy marcan la agenda, o, van encasillando a gran parte de los postulados, de las discusiones políticas que se dan en las casas de altos estudios.
Entonces, si yo quiero discutir actualmente la facultad: sus funciones históricas, actuales, futuras, básicamente lo puedo pensar desde

1.                  El modelo de Universidad Liberal
2.                 El modelo de Universidad Reformista
3.                  El modelo de Universidad Nacionalista y Popular

Para poder interpretar cabalmente en 20 minutos, que es el tiempo asignado, voy a proponer lo siguiente: Yo creo que cada uno tiene que tener una valoración sobre la relación que se entabla entre Universidad y Economía, Universidad y Cultura, Universidad y el Estado, Universidad y la política. Política en sentido amplio. La política es un instrumento que tiene la gente para organizar sus relaciones más básicas de convivencia. Uno hace política con el vecino cuando arregla una vereda, hace política deportiva cuando arma un club. Pero en las sociedades de masa vivimos 40 millones de tipos en el mismo país, hay una política de representación, mediada por los partidos. Entonces, la política, reitero, en el sentido amplio es el instrumento que tienen las personas para organizar su convivencia. Entonces, es innegable, la Universidad, como institución del Estado discute la política en casi todos sus ámbitos.
A  mí me interesa discutir la política y la Universidad principalmente en relación al rol o participación política que le da a los diferentes grupos sociales a lo largo de la historia del país y también básicamente el rol de la Universidad en relación a lo que se llama la política externa, esto es: ¿Cómo nos relacionamos con el país?
Entonces, hay 3 modelos universitarios. El primero: el Liberal. Podríamos hablar de historia, podríamos decir que el liberalismo es el reflejo lúcido del imperio británico en el virreinato del Río de la Plata, que cuando es derrotado en las invasiones inglesas (1806-1807) plantea que la única posibilidad de ocupar el país va a estar dada no por el camino militar, porque es una derrota, el imperialismo británico va a ser derrotado nuevamente en su agresión por lo que fue la Gesta en la Batalla de Obligado, 1845, hoy feriado nacional.
Entonces, el imperio entiende que la única manera de quitarle un recurso a un país tiene que ver con la capacidad de vincular lo que es la agresión militar, eso nunca se olvida, hoy Estados Unidos necesita petróleo, va y ocupa, Estados Unidos necesita mercancías en América Latina, va hace una dictadura, en el ´55 contra el Gral. Perón, en el ´76 contra Isabel de Perón… entonces, es una práctica constante. Pero lo que empieza a entender el imperio británico es la relación entre política, violencia y cultura. Entonces, ¿qué dicen? Tenemos que formar una clase dirigente, que nos permita extraer recursos económicos de los países sin necesidad de la intervención militar, sin descartarla reitero: 1833 invasión de las Malvinas, 1845, bloqueo anglo-francés, 1982  guerra de Malvinas y hoy tenemos dos mil soldados. Entonces, nunca el imperio británico descarta la violencia. Los tipos qué te dicen, tenemos que empezar a formar una generación de intelectuales y dirigentes políticos que apliquen nuestro modelo en los países periféricos.
Para eso empiezan a buscar sus representantes. El representante más acabado de la Universidad Liberal ese llamó Bernardino Rivadavia, que fue quien creó la U.B.A. en 1821 durante la gobernación del Gral. Rodríguez. Entonces, esa Universidad, ¿qué  es lo que plantea? En términos políticos, primero: en la Universidad está la élite, se forman aquellos cuadros que permitan reproducir la situación política del poder dominante. Entonces, había una doble limitación para entrar a la Universidad: tu color de piel, eso se llama raza y tu tradición cultural, eso se llama etnia, y también por tu situación económica, eso se llama clase. Entonces, la U.B.A. ¿qué plantea? Van sólo los blancos, raza importada de Europa, y esa raza blanca a su vez, no solamente es blanca sino que adhiere a los patrones culturales de Europa, eso que se llama civilización. A su vez, es depositaria de los recursos económicos de nuestro país: el comercio, el puerto –acá tenemos un puerto que es más importante que el de Buenos Aires- y la tierra. Ahí se crea la oligarquía.
Entonces, esa Universidad, ¿qué es lo que lega para las generaciones posteriores? Primero la idea según la cual la educación superior es un instrumento para la profundización de las relaciones de clase. Yo estuve en Santiago de Chile apoyando la lucha de los estudiantes chilenos y ahí está clara una idea de Universidad Liberal, ¿qué chileno va a la Universidad? Los ricos ¿para qué? Para seguir manteniendo su condición de clase ¿Quiénes van a ser los jueces? Los abogados ¿Quiénes son los abogados? Los hijos de los ricos ¿Para qué? Para que la justicia les sirva. Esto es una aritmética lógica muy simple. Por eso cuando veamos que hay un proceso de revolución que plantea la modificación de la situación social de los oprimidos vamos a ver que plantea la Gratuidad Universitaria: Gral. Perón, 22 noviembre del año 1949.
Pero, la primera cuestión a entender de la Universidad Liberal es que es un freno a la ascensión de clase, un instrumento de reproducción de las relaciones desiguales de poder. La segunda sería que es una apropiación de los patrones culturales, del deseo de las grandes potencias para los países del 3er mundo. Esto trajo dos grandes tragedias para la historia de América Latina: una se llamó libre-cambio: economía liberal y la otra fue la Filosofía jurídico-política.
El libre-cambio, ¿qué es? Es básicamente la teoría del sub-desarrollo en América Latina Las potencias, con los estómagos gordos, sobre la debilidad, el vaciamiento, el saqueo de los países débiles. La filosofía económica europea es eso: una filosofía para servir a los europeos.
Entonces, la aplicación del libre cambio en la Argentina, ¿qué implica? La guerra civil, porque cuando vos empezaste a entrar por Buenos Aires, con la producción del interior, ¿qué pasa? Los caudillos se te levantan de patas. Entonces cuando uno analiza la política del ´20, de 1820, ¿qué encuentra? La resistencia popular del interior contra la agresión imperialista porteña, que producen en el extranjero y no en la Argentina. ¿Más claro y cercano? Menem, el movimiento piquetero es básicamente la organización política que resiste el libre cambio, importado ahora de Estados Unidos, eso que se llamó el Consenso de Washington  fue otra forma de civilizar, o sea: le copiamos el modelo económico a los poderosos.
Historia de la Filosofía jurídico política europea… En esto quiero ser cauto, porque Simón Bolívar leía Rousseau, trajo el contrato social y tuvieron prácticas disímiles. Ahora, lo que es innegable es que los que se creyeron seriamente el modelo de la civilización política europea condujeron al país a una guerra civil. Eso fue posiblemente más claro, Sarmiento lo escribió y el más jodido políticamente fue Bartolomé Mitre que para decirlo claramente, cuando va a la guerra contra el Paraguay en 1867 dice: matamos 8 de cada 10 paraguayos, ¿qué les vamos a llevar?: la civilización europea, “la democracia”. ¿Qué está llevando Estados Unidos ahora a Libia, a Medio Oriente, a Irak? “La democracia”. 
¿Qué trajo la Operación Cóndor? El operativo de exterminio de dirigentes políticos en la década del ´70 en América Latina, 400.000 muertos para esa supuesta democracia.
Si uno lo sigue va a encontrar más ejemplos: Alberdi, él dice “Civilizar es poblar” entonces hay que matar a los nativos y traer gente del extranjero. Esto cuando hace la constitución del 1853, que la copia de Europa. Sobre esta idea de que civilizar es poblar que hay que copiar a Europa en América Latina están escritas todas las constituciones de América Latina. Cuando llega al Paraguay ¿qué dice?¿cuál es el problema de Paraguay? El estado intervencionista y la protección a la economía nacional y el real problema es, y lo dice así: que está llena de paraguayos…. ustedes se ríen, pero fuimos a una guerra y masacramos a todos los paraguayos, no a algunos, no, a todos.
Entonces, esto que era una idea, reitero, donde uno adquiría una práctica política en torno al concepto de civilización, ese poder europeo, dentro de este marco Sarmiento le escribe a Mitre, después de haber ejecutado al Chacho Peñaloza, le corta la cabeza, la pone en un plato y la gira por el interior, le dice: “no ahorre sangre de gaucho, eso es lo único humano que tienen”.
Vamos de vuelta, si uno piensa que la humanidad, que la civilización, que la cultura es Europa… preparate.
Entonces, otra cuestión que nos lega el liberalismo, que yo lo ví ahora en Chile, y que es realmente preocupante, es la constante mirada al Atlántico. Si uno mira, cómo se puebla América, no se puebla desde el Atlántico, no, se puebla por el interior, por el Alto Perú, o de las fundaciones mineras, que venían bajando y formaban Santiago, Jujuy, Tucumán… ¿Qué hizo Buenos Aires? Se funda como ciudad dándole la espalda al interior y al norte. ¿Qué hizo tradicionalmente? Miró a Europa, al Atlántico… una tragedia.
Entonces, nuestra política exterior implica básicamente, por ejemplo, Congreso Anfitriónico en Paraná, Simón Bolívar, con su lugarteniente, Monteagudo, soldado de Bolívar, O´Higgins y San Martín plantea la unidad de América Latina.  Hoy conducida como símbolo del proceso de unidad latinoamericana que Néstor Kirchner, que fue el tipo que le da a la unidad el nivel de avance y organización más alto de la historia de los pueblos en su vida independiente, eso se llama UNASUR.
Y ¿Qué dijo Bolívar? Muchachos, vamos a hacer América, porque somos América, por tradición, por cultura, por idioma y por enemigo… Rivadavia ¿qué dice? No! Y no manda los congresales, porque Rivadavia  dice que la patria es Europa, nosotros vamos a ser blancos.
Entonces, cuando vos vas a Chile y vas a las asambleas y escuchás a la izquierda puteando a Piñera no hay una sola solución “a la América Latina”. Yo volví preocupado, fui  a acompañar a los chilenos y volví preocupado… digo, hay una reivindicación genuina pero yo qué les decía,  la Universidad Argentina es gratis por culpa de Perón, el 22 de noviembre de 1949 es co-gobernada, o sea, si ustedes quieren resolver el quilombo que tienen ahí es nuestro modelo de universidad. No es soberbia, es por historia, porque el Perón de Chile se llamó Salvador Allende y lo mató la CIA bombardeando la Casa de la Moneda. Esa es la universidad liberal que sigue, hay mucha gente que sigue pensando así, que lo que tenemos que aplicar es el libre cambio para tener el país de las vacas gordas y los nenes flacos, sigue, sigue y donde la única intervención desde el estado tienen que ser para regular los intereses de las grandes corporaciones transnacionales.
El segundo modelo de universidad vigente se llama Reformista. Si el primero era el modelo de universidad de la oligarquía, este es el modelo de universidad de Yrigoyen.
Yrigoyen es un tipo interesante, un fierrero de armas llevar: revolución 1890, 1895, 1905… uno ahora ve un radicalismo más lavadito, sin ánimo de ofender a los candidatos radicales, que yo no voy a votar, pero bueno, eso ya es una opinión mía.
El Yrigoyenismo fue un movimiento de cáliz revolucionario en algún aspecto. En lo político plantea el desplazamiento de la oligarquía por el ingreso de la clase media. Eso es el reformismo. Entonces cuando hay un quilombo en la universidad qué es lo que plantea Yrigoyen: echamos a los conservadores de mano de los reformistas y pone un interventor: Matienzo. Los pibes estaban medios locos, arrancaban las cortinas violetas o moradas y por eso hay una agrupación radical que se llama así. Los muchachos enojados, muy calientes con la oligarquía arrancaban las cortinas… eran, más allá de la intransigencia en lo político, la idea de que participe de la clase en la organización institucional era también un gran movimiento cultural al cual nadie lee… Yo les dije lean a Masotta, ustedes quieren leer reformistas, olvídense de la autonomía, del co-gobierno, esas son pavadas. Quieren saber qué era el reformismo, lean Alejandro Korn, uno de los fundadores de nuestra filosofía nacional, Saúl Taborda, uno de los tipos que pudo plantear una pedagogía diferente en la Argentina,  lean Alfredo Palacios, socialista, apoyó todos los golpes de estado en la Argentina pero no le quito méritos intelectuales porque los tuvo. Lean Gabriel Del Mazo un tipo que después apoya el ingreso de las universidades privadas católicas, reformista, aunque los reformistas se enojen… Eran un gran movimiento cultural que al son del Yrigoyenismo que planteo cierta radicalidad en la modificación de la clase política para que ingrese la clase media se plantea como un movimiento cultural de avanzada. ¿Qué es lo que dicen? La institución produce cultura de avanzada con participación de la clase media y como el contexto está lleno de reaccionarios, la Córdoba era reaccionaria, la Ley Saenz Peña que dice que podemos votar de manera secreta, no diría de manera universal porque votamos de manera universal por decisión de Perón, que votan las mujeres a partir de 1947. Pero bueno, podemos decir que votaban muchos más que antes y de manera secreta, eso es sustancial.  Entonces, ¿qué se planteó en ese contexto? Un movimiento cultural de vanguardia en un contexto represivo. ¿Qué le pedimos al Estado? La autonomía. Pero, la autonomía, ¿qué era? Un medio, un instrumento que a un movimiento cultural -porque reitero, a Alejandro Korn le interesaba tres carajos la autonomía, en Saúl Taborda no hay una mención a la autonomía- que permitía separase de la situación represiva. Esto se bandea. El primer problema se da en el golpe del ´30. Federación Universitaria Argentina apoya el golpe. Entonces podemos decir ¿qué es movimiento reformista hoy? Una desviación, una mala interpretación de una coyuntura histórica y se olvidó lo que  era un gran programa cultural de transformación y ¿qué quedó? la preocupación por la autonomía universitaria. Entonces hoy el reformismo para mí, más allá de algunas cuestiones interesantes que tiene, está en cierto nivel de anacronía histórica.
Viene el tercer movimiento universitario que es el Nacionalismo Popular de las universidades de Perón. Una es la universidad de Rivadavia, otra la de Yrigoyen, otra la de Perón.
¿Qué plantea la universidad de Perón? Nacionalismo popular… Nación: capacidad que tiene un pueblo en un momento dado de su historia de gobernarse a sí mismo sin la injerencia del imperialismo. ¿Qué planteó Perón? No hay nación ni gobierno propio sin independencia económica, porque si sos De la Rua que para hacer política tenés que pedirle guita a un banco, te meten el mega-canje, el ajuste. Entonces ahí aparece la idea de independencia económica, como sinónimo de nacionalismo, de soberanía política. Por eso a mi me preguntan, ¿qué es el Kirchnerismo?, un movimiento nacionalista. ¿Por qué? porque está industrializando la Argentina y la industrialización de la Argentina ¿qué nos va a dar?, justicia social e independencia política. Después el peronismo planteó que si justicia social, sin motorizar al pueblo a ser sujeto del proceso revolucionario no iba a haber independencia económica, porque nadie muere por una causa que no siente propia.



miércoles, 17 de julio de 2013

Jornada de Psicoanálisis, Salud y políticas públicas del 2011. Transferencia, ética y abstinencia, Miguel Ferrero.

Transferencia, ética y abstinencia 
Miguel Ferrero



En cuanto a política podría hablar como ciudadano, pero para eso no fui específicamente invitado, sino hablar en cuanto a lo  que hace a la relación de la política y los conceptos que convocan a esta mesa, les comento que tanto es lo que he leído y oído acerca de la política del psicoanálisis, la política del síntoma, etc., etc., que llegado a este momento cuando se antecede a los conceptos sicoanalíticos la palabra política no se de que se habla, y a veces creo que se la usa para disculparse por no tener una militancia política, así que me abstengo de contribuir a la confusión, entonces no hablaré de política , dejando de lado  este termino para denominar una práctica,  al menos no hablare  de manera directa, pero sí quizás podamos deducir algo a partir de lo que voy a plantear y que es en relación a una humorada que salió en Página 12, es algo a lo  que no le podría dar la característica de chiste, tampoco de  cómico, pero si es un muestra del ingenio de  Rudy, quien en cuatro cuadros nos plantea una situación que nos interpela a todos los que trabajamos o tenemos la intención de trabajar en relación al psicoanálisis.
Nos interpela y no pasaría de una humorada sí es que no tocara una cuestión  seria, es decir, sí no fuese que acá, en este recorte de Sátira 12 que les muestro, se estuviese hablando de diez años de la vida de un sujeto, lo cual no es poco, diez años son muchos, porque no hay otra chance, si pasaron ya no vuelven, el tiempo no es reversible. No se puede volver atrás y lo que no se vivió en diez años ya no se vive nunca más, lo mismo no se repite, la posibilidad de la  identidad de percepción es una ilusión, esta pérdida. Esto es uno de los modos que tiene la conceptualización Lacaniana de plantear lo Real, es imposible e irremediable volver atrás en el tiempo. Sin embargo, llamativamente esto es lo que llamamos el trabajo del inconsciente, la existencia de lo inconciente es el resultado de la búsqueda, del trabajo por reencontrar lo perdido, según Freud, o lo que nunca, estuvo según Lacan. 
 Vuelvo a Rudy, el primer cuadro de la historieta en cuatro cuadros, muestra lo siguiente: hay una joven que dice: “me acuerdo hace diez años, las torres gemelas y yo estaba acá angustiada porque no tenía novio” 
Segundo cuadro, continua diciendo: “después Bush, Saddam, la crisis, Obama, Chávez, Lula, Kirchner”. 
Tercer cuadro, ya aparece la cara del supuesto analista y la paciente dice: “¡Como cambió el mundo en estos diez años!” 
Último cuadro, aparece sólo la cara del analista, más bien del terapeuta y la paciente comenta: "y yo sigo acá angustiada porque no tengo novio." 
Esto nos plantea una serie de cuestiones, yo voy a tomar nada más que algunas y después voy a dar el nombre que alguna vez le escuche decir a alguien y que me parece interesante porque esta persona decía lo que en aquel momento yo quería decir y no encontraba como. 
El nombre para lo que me quiero referir es “Las tentaciones del analista”, o sea las tentaciones a las que se ve conducido alguien que quiere ocupar el lugar de analista, ante una paciente que durante diez años está angustiada porque no tiene novio y que al cabo de diez años viene a decir todo lo que ha cambiado el mundo y sin embargo ella sigue angustiada porque no tiene novio, sigue en la misma. Las tentaciones del supuesto analista, digo supuesto, porque coincidiremos que “ser psicoanalista”, no debería decirse nada más que en función de una presentación social. En tanto que un analista se produce en su acto, y mientras no se produzca un analista, hay un terapeuta.
 Hay un terapeuta y un paciente y como todo paciente llega en posición de objeto, por cuanto, nosotros no recibimos analizantes, ni recibimos sujetos en el sentido psicoanalítico; recibimos a alguien que viene en posición de objeto y viene para ser curado, para que se haga algo o no pocas veces para que no se haga nada. Porque este chiste lo que nos plantea también es lo siguiente, sí alguien durante diez años se queja de lo mismo es porque ahí hay una satisfacción y aunque eso no implique placer (ustedes saben que el placer es lo vivenciado por el yo, y la satisfacción es lo que hace a la estructura psíquica, es lo que se repite, por eso satisfacción y placer no necesariamente coinciden, como ejemplo de ello podemos considerar las compulsiones, que siendo displacenteras sin embargo no pueden dejar de hacerse).
 Vuelvo a lo que les leí, allí hay al menos una satisfacción en la queja y en estar diez años en la misma posición, esto se confirma por su prolongación en el tiempo.
Dependiendo de quien escucha, puede hacerse cargo de que el sujeto se responsabilice y se encuentre confrontado a esa satisfacción o acompañar y hacerse cómplice de esa posición satisfactoria, y así seguir en un supuesto “análisis” interminable, en el cual el terapeuta oficia de acompañante, o de cómplice o de testigo del sufrimiento satisfactorio de un sujeto en posición de victima. 
Les decía que iba a nombrar las tentaciones del analista, lo que podríamos vernos tentados a hacer, ante nuestra angustia como personas al escuchar a alguien que durante diez años estuvo esperando lo mismo.
 Una de las prácticas posibles sería intentar conseguirle un novio, esto que parece muy gracioso, lamentablemente ocurre. No se señala directamente, pero a veces hemos oído decir a alguien: “estoy en análisis y mi analista me va a presentar a otro paciente, o a un conocido”. Esto no es un disparate, esto ocurre y no lo pondría del lado de la mala intención, ni de la mala voluntad, de ninguna manera. Lo pondría del lado de alguien que está desesperado por hacer algo por quien está deprimido o angustiado o por quien se siente mal, no considerando las consecuencias de lo que está haciendo; consecuencias en relación al lugar que ocupa quien ofrece el objeto de la demanda, y en relación al lugar de sometimiento de quien recibe semejante respuesta, por nombrar solo lo mas obvio. De manera  que lo que se le está dando al paciente tiene peores consecuencias que quejarse durante diez años por no haber conseguido novio, por ejemplo: porque tiene que tener novio en agradecimiento al terapeuta. Esta sería una de las tentaciones. 
Otra de las tentaciones, sería buscar la causa y que el supuesto analista haga, no interpretaciones, sino traducciones de lo que está escuchando. Es decir, traduzca un drama humano al lenguaje o la jerga  psicoanalítica, entonces alguien termina saliendo del pseudo análisis sin novio pero con saber teórico sobre si mismo o sea acerca del yo, a la manera de: “yo no consigo novio porque tengo un Edipo con mi papá”. Esto es darle sentidos y significados, lo cual implica llenar la causa de lo que hace al padecimiento de un sujeto, impidiendo de esa manera la producción de un sujeto responsable de sus actos. 
Otra de las tentaciones sería plantearlo desde una perspectiva ideológica y conceptualizar lo que le ocurre a la paciente desde el punto de vista del narcisismo. Fíjense que en el chiste el mundo se ha movido, se han caído las torres gemelas, hay crisis, hay esperanzas desesperanzas y esta mujer sigue en lo mismo. Uno podría pensar que esta mujer vive fuera del mundo, entonces daríamos una interpretación a esta posición que podríamos llamar narcisista, por ejemplo intervenir diciendo: “¿Usted por lo único que se preocupó en estos diez años es porque no consigue novio, mientras caen las torres gemelas?”. Eso estaría bárbaro para charlarlo en la mesa de un bar, pero en análisis plantear las cosas de esta manera es caer en una cuestión ideológica, es ideologizar la práctica del análisis y decirle a alguien “lo que usted hace está mal” y eso es la moral, es decir, un juicio de valor sobre las conductas o actitudes de una persona (en tanto si hablamos de moral nos referimos a la persona y no al sujeto) , juicio dicho por quien queda ubicado en el lugar del que sabe como es la vida y el mundo y en consecuencia como se debe vivir, es en este sentido que la moral se refiere a la persona, a diferencia de la ética para el psicoanálisis, que tiene como referente el deseo del sujeto desinteresándonos por las calificaciones morales, lo bueno, lo malo, lo que corresponde, etc.
Llegados a este punto, es inevitable la pregunta es: ¿Qué hacer? Y en principio podemos responder que quizás en psicoanálisis no se puede ser muy optimista desde la perspectiva de la felicidad y de un final convencional, como por ejemplo lo sería que consiga un novio en tanto pedido yoico, la posibilidad que nosotros podemos ofrecer a alguien que viene con esta queja es poner en  juego la dimensión ética, por lo tanto la responsabilidad del sujeto sobre sus actos y dichos. 
Dimensión ética que también podemos decir que es la del “bien decir”. Que  significa lo siguiente: que donde hay un dicho,  por Ej.:”No consigo novio” podamos posibilitar el despliegue de  un decir inconsciente. Que cuando está mujer dice: “me acuerdo hace diez años” podamos perder el referente: o sea “los diez años de almanaque, la falta de novio”…etc., por lo tanto poder perder la preocupación acerca de que “cosas” está hablando esta mujer para escuchar que decir hay en esos dichos (a esto es lo que llamamos “atención flotante”). Esto es lo que yo puedo considerar como ética en psicoanálisis.
 Cuando nosotros le ponemos al acto analítico, un predicado, estamos haciendo moral, es decir, cuando decimos, por ejemplo: “es buen o mal analista”, estamos ejerciendo algo que no tiene que ver con la ética que se plantea en la práctica psicoanalítica, eso es una cuestión moral que nos lleva a los juicios de valor y lo cual siempre es correlativo a un prejuicio. Entonces, podemos plantearnos, en tal situación, se produjo el discurso analítico o no se produjo el discurso analítico, que es muy diferente a que haya buen o mal analista. 
Pasando a otro concepto que hace a la practica analítica, me voy a referir a cuando nosotros hablamos de abstinencia en psicoanálisis, cuando lo hacemos hablamos de abstenerse de lo que puede ocurrir, nadie podría abstenerse de lo que es imposible que ocurra.
 Porque inevitablemente, como sujetos que somos no podemos dejar de estar advertidos que tenemos que abstenernos de poner en juego una moral, que inevitablemente portamos como parte del grupo social al que pertenecemos,  para que allí se pueda producir un sujeto. Esto  nos permitirá en general  liberarnos de los imperativo superyoicos, acerca de lo que deberíamos haber hecho o dicho para que la vida de un paciente se transforme en tal o cual, no somos sanadores de almas, ni es nuestro trabajo llevar adelante alguna gesta o misión que nos conduciría a devolver a la sociedad personas que respondan al status quo. No obstante a que en el horizonte, no pocas veces nos aparezca aparezca la ilusión de que nos reconozcan como buenos analistas porque gracias a nosotros una chica consiguió novio!. Bueno como esas ilusiones o ideales nos acechan, es por eso, entre otras cuestiones que nos analizamos,  supervisamos y seguimos estudiando, para poder abstenernos. 
Antes de terminar voy a insistir con lo que podemos considerar una dificultad inherente al sujeto, la cual es la dificultad para resolver lo que angustia, aunque se este en el lugar del analista, lugar que de por si no vacuna contra nada. En este caso lo que puede angustiar a alguien es escuchar la queja acerca de que hace diez años que le ocurre lo mismo, pero estamos advertidos de que cualquier cosa que hagamos y que implique no abstenernos, ( por ejemplo callarnos la boca cuando  no hay que decir) nos lleva a una practica de la moral  motivada por la angustia ante el hecho de no tener respuesta a un pedido, a  pretender hacer algo, con el fin de calmar la angustia propia ante la impotencia, (impotencia nombre que toma lo imposible cuando no se ha hecho la experiencia de la castración, o sea analizarse).
¿Qué es lo que nos ofrece  el psicoanálisis para ayudarnos a abstenernos?  Abstenernos de  conseguir novio a una paciente, de hacer traducciones simultáneas de una “lengua” a otra, de contarle a un paciente una novela psicoanalítica, de proponernos como salvadores? Lo que nos ofrece el psicoanálisis como alternativa es la aplicación de la regla fundamental, sí no hay regla fundamental no hay psicoanálisis. 
La práctica del psicoanálisis implica: la atención flotante de parte del que escucha y la asociación libre de parte del que habla,  esto solo se sostiene si hay abstinencia del que escucha. Abstinencia de hablar desde sus prejuicios, desde su  ideología, su visión del mundo, y en última instancia, de poner en juego su angustia. Sí en la práctica del psicoanálisis no aplicamos la regla fundamental podríamos estar planteándonos otras practicas, pero no un acto psicoanalítico. 
Ahora bien, llevando estos conceptos a la práctica cotidiana, podríamos decir que en un consultorio que no dependa de  la administración pública, quizás se favorece más a la aplicación de la regla fundamental pero de ninguna manera  el  consultorio privado garantiza que un encuentro no se degrade y se transforme en una terapia convencional. Sí en un consultorio privado no se puede perder el referente,  sí el supuesto analista no puede abstenerse de atender el celular, si no se dedica a escuchar lo que el analizante no podría escuchar, o sea el decir que podría haber implícito en el dicho, allí no hay atención flotante y correlativamente no habrá asociación libre, eso es clarísimo.
 Y sí en un consultorio de una institución pública, lo burocrático y administrativo,  o podríamos aventurar diciéndolo de otra manera: sí el discurso amo es el que decide el modo de trabajo, tampoco se puede aplicar la regla fundamental. Pues la regla fundamental también implica que haya el tiempo necesario para que se produzca un decir en relación al inconsciente, y que a este decir se le haga lugar, por lo tanto a que se produzca un sujeto.
 Decía, sí en un consultorio de una institución pública no se respeta la puerta, si cualquiera  del personal puede entrar y salir sin limite,  sí además solo se puede contar con un tiempo determinado de atención por reglamento, yo pondría en dudas que allí se diese la posibilidad de una cura analítica. Pero de ninguna manera sería tan imprudente en decir que en las instituciones públicas no puede haber psicoanálisis, no lo podría decir porque durante mucho tiempo he estado supervisando y coordinando prácticas clínicas en diferentes hospitales de la ciudad en los cuales más de una vez me he encontrado con una situación donde ha ocurrido una cura con las características de lo que  podemos denominar: una práctica analítica. 
Estas son cuestiones generales que yo quería comentarles y en todo caso dejamos para después las preguntas o ideas que puedan surgir. Otra cuestión, antes de terminar es que el hecho de que  no haya una cura psicoanalítica no descalifica o degrada de ninguna manera la posibilidad de que haya intervenciones  que uno puede pensar que son hechas por alguien que está escuchando el decir del sujeto, aunque esto no tenga como consecuencia el transcurrir de una cura analítica, pero si tenga como consecuencia que se produzca un sujeto responsable de sus dichos y hechos.
Yo he aprendido muchísimo al coordinar las secciones clínicas en algunos hospitales, donde las intervenciones que yo escuchaba me dejaban sorprendido y donde efectivamente allí, en medio de ese berenjenal de dificultades practicas, se producía un sujeto. Si en la  escucha hubo alguien que ha podido escuchar un decir y hubo otro que pudo hacerse cargo de su decir y se ha visto sorprendido porque lo que estaba diciendo iba más allá de lo que pensaba y de lo que tenía conscientemente previsto hablar. Si es que esto ocurrió es que ahí hubo sujeto, sensible a la sanción de la existencia del inconsciente. En cuanto a lo que después pasó con ese paciente y en que repercutió todo esto, bueno, la mayoría de las veces encontré que por  las características de la institución, hubo interferencias que impedían  sostener los afectos transferenciales, interferencias a las cuales la institución no era ajena, y hacían que las curas no continuaran, claro que sería el colmo de la ingenuidad suponer que las interferencias no se den en un consultorio llamado “privado”, aunque se deban a otras razones, para las cuales la institución convencional no es justificativo. Pero repito, que no pocas veces en lo que se pudo hacer,  puedo  decir que las  intervenciones y movimientos subjetivos  le sirvieron  a un sujeto para sufrir menos de los avatares de su yo y sus pulsiones. 

Bueno, gracias y espero vuestros comentarios. 


lunes, 15 de julio de 2013

Alrededor de la estructura que hay entre ética y psicopatología. Liliana Baños

Alrededor de la estructura que hay entre ética y psicopatología

Es el tema del trabajo que presentó la autora de esta nota, preparado especialmente para el Ciclo de Charlas que organiza anualmente Trama Clínica. Reflexiones en torno de la práctica.
 Por Liliana Baños *

Nuestra práctica nos exige volver una y otra vez a pensar las nociones psicoanalíticas sobre las que fundamentamos el curso de los análisis. Sabemos que el modo de concebirlas no es independiente de cómo conducimos una cura. El punto en el que cerramos la interrogación será el punto en el que 'institucionalizamos' una respuesta que se transformará en consigna o en mandato y cuando el psicoanálisis se institucionaliza no hace más que protegerse de los efectos de la verdad.
Entonces me parece muy interesante la propuesta de Trama Clínica: retomar en estas charlas la problemática de la estructura y las consecuencias de las posiciones que adoptamos: sabemos que hay una práctica que excede la teoría y si no podemos sostener esto quedaremos atrapados en el achatamiento de lo políticamente correcto renegando de lo que nos interpela incesantemente en tanto el psicoanálisis es el efecto del defecto de la palabra para ceñir lo real. Entonces intentemos complejizar el problema de la estructura, más allá de estructura sí estructura no, diagnóstico sí diagnóstico no, ... que como la canción de Sinatra "Según pasan los años", se nos han impuesto como 'faros' de algún ideal analítico en detrimento de la singularidad de un discurso a ser escuchado.
Si preservamos el lugar de la clínica se hace evidente que de hecho diagnosticamos y de hecho ponemos en juego las estructuras clínicas todo el tiempo; es más resulta difícil pensar y hablar del psicoanálisis prescindiendo de la histeria o de la neurosis obsesiva, pero la cuestión es la lectura que hacemos, cómo entendemos estructura, diagnóstico o síntoma.
Sabemos que la estructura no es un obserbable, no es una entidad; que las estructuras sólo pueden ser consideradas como tales en la práctica del discurso analítico.
No son cuadros nosográficos o psicopatológicos sino configuraciones en las que se inscribe la posición del sujeto con respecto a la falta. Digo sujeto en tanto sujeto dividido y falta en tanto falta de objeto. Es decir, la estructura me permite ubicar las vicisitudes de la posición del sujeto con respecto a la falta. La estructura, entonces, es algo que sólo puede revelarse por sus funciones, es lo que nos permite pensar el síntoma no como dato nosográfico sino en transferencia, construirlo y desplegarlo en la transferencia. O sea, estoy hablando de las estructuras como estrategia del sujeto frente a la castración. Neurosis, perversión, psicosis, implican una dimensión diferente del discurso, estrategias al 'sin salida' que conlleva el complejo de castración.
No se trata de un universo cerrado de discurso, no puedo hacer un mapa ni proceder por una sumatoria de síntomas (a+b+c=nurosis obsesiva). O sea, en psicoanálisis todo es 'no todo'. Decíamos además que el síntoma como límite de lo analizable se despliega y se construye en transferencia, o sea incluyendo al analista.
No sé si ustedes recuerdan un viejo artículo de Eric Porge que se llama 'El analista en la historia y en la estructura del sujeto como Velázquez en las Meninas'. Mucho título, bueno, justamente allí retoma palabras de Lacan en el Seminario de Otro al otro. Dice: 'Abordar los fenómenos en términos de estructura no es sostener un juicio esclarecido de un individuo sobre otro individuo. Es un señalamiento esencialmente relacional donde el analista está incluido y donde los términos de esta relación no son individuos sino los partenaires en un juego donde siempre hay un término 'en﷓más'.
La pregunta que surge es, si el analista está incluido en la estructura, ¿de qué manera lo está? Dice Lacan: esto difiere en cada caso, pero ¿cómo puede el analista orientarse en la diversidad de los casos? Sabemos que la diversidad clínica no es un dato en bruto, siempre está construida. En todo caso, ¿qué la especifica como analítica? A esto responde Lacan en el Seminario 'El Acto analítico': "Cuando el analista se interroga por un caso, cuando hace la anamnesis, cuando entra con el análisis en el caso ¿qué encuentra allí?; que de la misma manera que Velázquez está en el cuadro de las Meninas, el analista estaba ya, en tal momento y en tal punto de la historia del sujeto.
*Psicoanalista. La charla completa puede leerse en Cuaderno nº 2 de Trama Clínica.