viernes, 22 de marzo de 2013

Elecciones al Claustro Graduados. Días 4 y 5 de abril. Proyecto de la Cátedra Libre Oscar Masotta: Candidata Titular: Liliana Boccardo.


No es sencillo sintetizar una propuesta para los graduados de la Facultad de Psicología, en primer lugar porque -avisamos desde un principio-, no vamos a hablar sólo de los graduados, sino que lo haremos respecto a qué pensamos de aquello que se nombra como Facultad de Psicología.

No nos interesa hacerlo desde lo que se supone que es la facultad, desde los ideales que desde allí se pregonan, desde el remanido andarivel de lo políticamente correcto. Nos interesa la Facultad de Psicología por una cuestión afectiva, por algo deseante que ubicamos allí, por una historia de lazos, de amistades, de encuentros con otras generaciones de practicantes del psicoanálisis que nos permitieron comenzar un recorrido. Es decir, nos interesa por lo que es -para nosotros-, pero también por lo que podría ser…

Jean Francois Lyotard dice en algún lugar que una institución es un grupo de gente que se compromete a no decir en el recinto lo que se dice en el pasillo. Tiene el mérito de ser al menos una definición divertida, pero si retenemos la idea de pasillo y de recinto, quizá podamos avanzar en cierta función posible que hoy ubicamos en el horizonte de nuestra facultad.

Para pensar esto busquemos el contraste con la actualidad, y  transportémonos al proyecto de Universidad de los años ´70. Siempre que se hace mención a aquella época, surge el término pasillo, lejano a  cualquier connotación peyorativa: las discusiones, el saber que allí se transmitía, la impugnación a los modelos de universidad que no se ajustaban al clima de época reinante… Pero además, existía otro recinto ya desde los años ´60: el recordado bar de enfrente o de la esquina -de la facultad-.

Recinto y pasillo, en una tensión productiva que permitía que los textos críticos ingresaran a las currículas, no del mismo modo que participaban en el Café, pero sí con la potencia de aquello que se logra como resultado de una conquista. Y subrayamos esto, porque el problema no radica sólo en encontrar cierto estilo de textos en la currícula oficial, sino que vale la pena pensar cómo éstos están dispuestos. A veces, la estrategia de hacerle lugar a algo, es únicamente para neutralizar su fuerza.

¿Cómo se da esa tensión entre recinto y pasillo en la actualidad? ¿Existe aquello o hemos tomado un mal punto de partida?

El Café de la esquina ahora se llama “Bar”, y distribuye menúes “ejecutivos”. Por allí no avanzaremos mucho. Pero para que la estructura institucional funcione, del modo que sea, siempre existe recinto y  pasillo,  y desde este último lugar, la Masotta intenta construir otras condiciones de recinto.

El año pasado trabajamos con unos seminarios pasilleros de Historia Argentina desde dos ejes: Universidad y Sindicalismo de Base. Comenzamos un Ciclo de Cine sobre “Desmanicomialización, Política y Psicoanálisis”. Trabajamos en seis encuentros la temática del Psicoanálisis y la Salud pública y, por segundo año, llevamos a cabo las “Jornadas sobre Psicoanálisis, Salud y Políticas Públicas”, con la participación de más de 500 personas. Además, no faltaron encuentros relativos a la temática de los Derechos Humanos y a nuestra historia reciente, dándole espesor al proyecto que presentamos y fue aprobado en el Consejo Directivo, para conmemorar a nuestros compañeros desaparecidos de la facultad junto a sus lugares de militancia.
(Se pueden encontrar las editoriales, desgrabaciones y videos en www.catedralibreoscarmasotta.blogspot.com )

En estas actividades participaron mayoritariamente docentes de la Facultad de Psicología, y graduados que realizan su práctica en el ámbito de lo público. Sin recalentar ningún guiso de “saber establecido”, dando cuenta de una experiencia, de los obstáculos, de la dificultad en el registro de las condiciones materiales, históricas, legales e ideológicas en las que una práctica es posible.

Para este año, vamos a constituir un espacio denominado Psicoanálisis y Estado, que retoma el nombre del panel en que participó Roberto Gutman, Secretario de Salud Mental de Moreno, en el Gran Buenos Aires. (http://www.youtube.com/watch?v=VfjaNyr23Y8 )
Y... ¿cómo decirlo?. Para nosotros allí hay un terreno fértil para discutir políticas anti-manicomiales no meramente bien intencionadas; es necesario condicionar -desde la acumulación política- determinadas políticas públicas a partir de la constitución de un amplio y pujante movimiento de Salud Mental Argentino. Para eso la propuesta es convocar a los trabajadores del área Salud de la ciudad de Rosario para constituir espacios públicos de discusión, y no sólo con los psicólogos, ya que pensamos que un movimiento de Salud Mental necesita de un protagonismo más amplio, de todos los que allí trabajan.

La propuesta es hacerlo en la Facultad. Por varias razones. En principio, nosotros no concebimos la relación del graduado con la Facultad sin cierta relación a la “deuda”. Por la formación, por la transmisión… deuda con el pueblo que financió el privilegio de que estudiemos una carrera.  Pero además, pensamos que el graduado encarna cierto lugar “acreedor”: siempre tiene alguna cuenta por cobrar en la facultad. Siempre le queda resonando un dicho que él querría rectificar.


En fin, es una invitación a Usted señor/a graduado/a, a ensanchar “uno de los pasillos” que pensamos que interpelan el encierro de nuestra Facultad y de paso, a la posibilidad de construir juntos algún techo que sirva para que las prácticas no caminen en la intemperie de la ausencia de interlocución.

Por otro lado, estamos realizando un documental respecto a la historia del Psicoanálisis en la ciudad de Rosario. Lo cual incluye también un recorrido por diferentes momentos de la carrera de Psicología, desde su creación en el año ´54, hasta el corte que realizamos con la última currícula en el retorno democrático.

Estamos aprontando los textos de las jornadas pasadas para la edición de dos libros sobre Psicoanálisis, Salud y Políticas Públicas. Algunos textos se pueden leer en www.catedralibreoscarmasotta.blogspot.com .

En Abril se dará comienzo a un Seminario-Taller sobre Acompañamiento Terapéutico. Desde Mayo sostendremos, junto a Jorge Gómez y otros invitados, un seminario anual de Psicoanálisis con Niños.

En Septiembre contaremos con las 3ras Jornadas de Psicoanálisis, Salud y Políticas Públicas.

Asunto Concursos:

Con respecto al posible ingreso de los graduados al recinto, consideramos que la pelea hay que dirigirla en el ámbito de los concursos. En un texto anterior, haciendo referencia a lo que llamamos “características de la universidad-isla”, decíamos lo siguiente:

En el ´83, había que expulsar a los profesores “procesistas” de la Facultad. Había que crear una nueva currícula por derecho propio y como táctica reparadora. Esto se inicia con las dificultades propias al momento posterior a siete años de genocidio, ¿se entiende? Hay un contexto… Pero resulta que 30 años después, hay docentes que se están jubilando sin haber tenido jamás la posibilidad de concursar -lo que entendemos que es un derecho- Y eso, ¿a qué obedece? Muchos años después continuaron los “modos de excepción”, ubicando gente en los cargos sin concurso -y ya eliminados los cargos ad honorem… Se da continuidad a un modo de trabajo, poniendo en el lugar de “la urgencia” algo menor, que no resistiría el más mínimo análisis sino fuese porque se apoya en una memoria-olvido anterior.
Y la “moral” se pronuncia alertándonos de que estamos hablando de “fuentes de trabajo”, como si eso clausurara la discusión, cerrando la posibilidad de pensar una perspectiva democrática que valga para todos; privatizándose lo público. »


      A 30 años de Democracia, pensamos que es necesario que cada cargo nuevo que se habilite en la Facultad sea otorgado bajo concurso.

Se trata de la modalidad de los ingresos: si rige una legalidad para todos o si se naturaliza una lógica de influencias. Este es un debate que también nos debemos con respecto a los ingresos en el Sistema Público de Salud.

Tanto los estudiantes avanzados, como los psicólogos nos enfrentamos en ocasiones a condiciones de trabajo muy precarias desde el aspecto de nuestros derechos como trabajadores, así como desde el tipo de ofertas de prácticas que no respetan una especificidad. Para situar un ejemplo: suelen existir contratos de “animadores sociales” para psicólogos.

Es cierto que desde esta precariedad se han podido constituir colectivos con propuestas reivindicativas, una vez dentro. Con lo cual se establece una situación paradojal: sin aceptar esas condiciones no surge un colectivo con una propuesta reivindicativa, pero si se las acepta, se retroalimenta el funcionamiento de una lógica política.

Quizá si logramos instalar una agenda de debate entre los trabajadores de la Salud, y los estudiantes que comienzan sus prácticas, los que empiezan a preguntarse por ellas, podamos salir de esa encerrona. Porque disputar por condiciones de trabajo –que primero hay que discutirlas—y por concursos justos, es una reivindicación política, pero que tiene efectos en cada práctica y por lo tanto en los modos de vivir de nuestro pueblo.

La lista la encabeza la Psicóloga Liliana Boccardo, ex-militante de la JUP en la facultad de Psicología en los ´70. Exiliada con el golpe militar, regresa a la Argentina en  1984. Se desempeñó como Coordinadora del servicio de Orientación Vocacional de la Secretaría de Relaciones Estudiantiles de la UNR desde 1995 a 2005. Fue diseñadora, coordinadora del programa de Articulación Escuela Media—Universidad de Rosario. Trabajó en el área de Promusida desde 1995 al año 2005. Trabajó en el Centro de Salud Municipal “Tío Rolo”, en el programa de prevención y asistencia a las adicciones. Trabaja actualmente en el Centro de Salud Municipal “Mauricio Casals”.

Nosotros solemos pensar que hablar de transmisión -producir un “conocimiento” al respecto- por supuesto que no la garantiza, y tal vez ni siquiera mejore las condiciones para que la misma ocurra. Se trata de atravesamientos que van más allá de lo que las conciencias declaman. Lo mismo quizá suceda con las filiaciones, las herencias, las deudas, las reivindicaciones, las derrotas.

Por supuesto, es necesario afirmar desde dónde se habla, desde dónde se intenta construir, pero esto hay que subrayarlo con actos. Está claro que a la facultad, como al país, como a nosotros, la interpelan los 30.000 compañeros desaparecidos y todos aquellos que en estos años fueron víctimas de las políticas que el terror vino a sembrar.

Pero están los sobrevivientes: los de la masacre, los sobrevivientes de las barriadas, las ideas, los sueños…

En fin, nuestra candidata es Liliana Boccardo porque la Masotta, si bien está conformada por estudiantes y recientes graduados, -el resto de la lista proviene de nuestras inferiores-, no pertenece al mundillo de la avidez de novedades: los debates que proponemos tienen historia, ya han tenido lugar. Las banderas que sostenemos, las sostenemos porque nos sumamos a aquellos que las sostienen o sostuvieron . Ellos son los que llevamos sobre los hombros, para tratar de ver más alto y más lejos.

No estamos en posición de receptores de una herencia cerrada; no enterramos lo que no se cayó. Nuestra posición es la de compartir un espacio con las generaciones pasadas, con los “pibes” que entran con timidez al edificio de la facultad, con los músicos de las bandas de cumbia de La Tablada, con los chicos del espacio de ajedrez, con las maestras jardineras del barrio y con todos los que nos vamos encontrando en lo que vayamos pudiendo realizar.

La batalla como siempre es discursiva, es cultural.
Y allí nos veremos…

Para finalizar, un viejo concepto: ciudadanía universitaria. Ejercela y vení a votar el 4 y 5 de abril!
Saludos!








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