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martes, 5 de agosto de 2014

Nota presentada a la Decana en el día martes 05/08/2014.

Rosario, 5 de Agosto de 2014
Sra. Decana de la
Facultad de Psicología
Psicóloga Laura Elena
Manavella
S__________/__________D

                                            Por la presente, los abajo firmantes le hacemos entrega de un análisis realizado por la Cátedra Libre Oscar Masotta del actual plan de estudio en lo que respecta a sus formas, a los puntos que ponen en peligro los derechos y garantías de los estudiantes, solicitándole pueda ser tratado en el Consejo Directivo, así como en los demás espacios institucionales existentes y pertinentes.
                                               Sin otro particular y esperando una pronta respuesta, saludan atte.

Algunas preguntas que se desprenden de la lectura del Plan de Estudio.

1- En el punto 33, se hace referencia al Trabajo Integrador Final y allí se señala que este constituye la instancia de evaluación final de la carrera de Psicología, pero no se detalla demasiada información:

"Trabajo Integrador Final (T.I.F.)
Constituye la instancia de evaluación final integradora de la Carrera de Psicología y es el requisito final para la obtención del título.
Tiene  como  objetivo  promover  el  desarrollo  y  puesta  en  práctica  de  aptitudes  que caracterizan  al  graduado  Psicólogo  propiciando  la  articulación  entre teoría  y  práctica como modo de integración de lo aprendido durante el cursado en las asignaturas de la Carrera. Exige la redacción y posterior defensa oral de un Trabajo Integrador Final ante un Tribunal Evaluador."

Sin embargo, el punto 6, “Asignación horaria y correlatividades” -página 12- da cuenta que el Trabajo Integrador Final está por fuera de las Prácticas Profesionales Supervisadas e incluso tiene otras correlatividades que la Práctica Profesional Supervisada. Las Prácticas Profesionales Supervisadas tienen todas las materias de quinto como correlativas, y el Trabajo Integrador Final tiene todas las materias de la Facultad como correlativas.

Siendo que no se detalla si son correlativas de cursado o de rendido, solicitamos que se exponga por escrito las características de la implementación que han considerado. Que se precise si va a haber una materia encargada de guiar, asesorar y acompañar a los estudiantes durante la confección del Trabajo Integrador Final. Asimismo, pedimos aclaraciones respecto a cuáles serán los requisitos para la evaluación, cómo se trabajará, si habrá tutorías, etc.  De ser así, solicitamos se aclare si el mismo implicará un incremento en la carga horaria.

2-   En la página 12, punto 6, correspondiente a la “Asignación horaria y correlatividades” no se especifica en ningún caso si las correlatividades se refieren al rendido o cursado de la materia.

3- En el mismo punto, se puede observar la duplicidad en la carga horaria semanal obligatoria que sería ahora de 4 horas. Entendemos que serían éstos los espacios teóricos, por lo que solicitamos bandas horarias correspondientes y que se amplíe la cantidad de comisiones destinadas a dicha actividad para que el estudiante esté en condiciones de poder elegir, para que la misma no adquiera un carácter restrictivo que dificulte el cursado.

4 - En la misma página, respecto de las correlatividades encontramos ciertas dificultades que implican un costo muy grave para los estudiantes. Debido a que los estudiantes que quieran realizar o cursar en el año 2015 la materia Perspectiva en Educación no podrán hacerlo por no tener cursada o rendida (no está claro) la materia Metodologías y Gestión de la Investigación en Psicología, lo que provoca la imposibilidad de hacer la carrera en 6 años, lo cual acarrea una demora por toda la serie de correlatividades:
1)  En cuarto año no podrá cursar Evaluación y Psicodiagnóstico, y la tiene que cursar en quinto año.
2) En quinto año no puede cursar, Psicología en Educación, ni Psicoterapias, teniéndola que cursar en sexto año.
3) No puede cursar Intervenciones en Niñez y Adolescencia, Metodología de la Investigación en Psicología, ni la Práctica Profesional Supervisada.
–        Proponemos que para estos estudiantes se pueda hacer una excepción y quitar la correlatividad de la materia, implementando seminarios con los contenidos que la cátedra a cargo de la materia “Perspectivas en Educación” considere son correlativos de la anterior.

5- En la misma página se observa que se agregan más materias correlativas para cursar; se necesitan más materias de cursado y/o rendido (no está claro) para cursar las Prácticas Profesionales Supervisadas, lo que antes eran las Residencias. Lo que implica que un estudiante que ya estaba en condiciones de realizar las mismas no pueda hacerlo, demorando un año más la Carrera. Por ejemplo, un estudiante que pretendía cursar Psicología Clínica 2, con la Residencia a la par, no puede hacerlo porque debe Psicoterapias; otro ejemplo, un estudiante que aún no hecho ningún seminario no puede realizar las Prácticas Profesionales Supervisadas porque debe Psicología en el Ámbito Jurídico-Forense.

–        Nuestra propuesta es que en estos casos se siga manteniendo la misma correlatividad que en el plan del ´96.

6 - En el Plan de Estudio aprobado por el Consejo Directivo el día 21/07/2014 no se aclara qué deben hacer o cómo deben proceder los estudiantes ante los siguientes escenarios:
1) Aquel estudiante que ya realizó una Residencia (sea la Educativa o la Clínica)  y por ende para recibirse le faltaría una Residencia. ¿Qué ocurre en este caso? 
2) Respecto de las Prácticas Profesionales Supervisadas no se detalla donde se van a realizar ni cómo, sin embargo la carga horaria especificada es de 12 horas semanales.  
3) Los Seminarios Electivos no tienen correlatividades. ¿Esto implica que se pueden hacer en cualquier momento de la carrera  o sólo en sexto año, donde están ubicados?- Nuestra propuesta es que de ser así, se explicite una lógica en el departamento de Seminarios que dependa del año en el que el estudiante decide cursarlo. Esto es: seminarios para primer año, para segundo, etc.
7- Respecto de la materia Psicología en el Ámbito Jurídico-Forense se genera desigualdad de condiciones entre los estudiantes ya que aquellos que tengan un Seminario Electivo cursado y aprobado no tienen el requisito de cursar esta materia, sin embargo no es lo mismo una materia anual que un seminario cuatrimestral.

Por otro lado no se establece cual será el criterio para enumerar a los seminarios (1, 2, 3 y/o 4) para poder proceder a las correspondientes homologaciones.

viernes, 5 de julio de 2013

Análisis de la "marcha de la inseguridad" del 2012 en la Siberia en consonancia con la llegada de Raúl Eugenio Zaffaroni.

En primer lugar queremos transmitir la alegría que nos produce saber que vamos a contar con la presencia del  ministro de la Corte Suprema Raúl Eugenio Zaffaroni en nuestra Facultad de Psicología.

El único ministro que votó a favor de la constitucionalidad de las reformas que procuraban una mayor democratización del Poder Judicial.

El ministro que siempre da razones, el que da la pelea respecto al sentido de las cosas que ocurren, el que ocupa su lugar en la escena política, no como otros que creen que no tienen que dar cuenta de sus posiciones como si ellas adquirieran un carácter sagrado por extensión del cargo que ocupan.

Raúl Eugenio Zaffaroni es indiscutiblemente uno de los máximos intelectuales que ha dado Latinoamérica. Y en sus libros nos advierte respecto a los usos del significante “inseguridad” en el gobierno de los sujetos y las poblaciones. Nos advierte de la criminología mediática, de la estrategia política que arranca su fuerza al borrar el aspecto ideológico disfrazándolo de “sentido común”.

El Neoliberalismo no trajo sólo exclusión económica, sino que inundó los espacios públicos de una política cultural. Eso involucra los medios de comunicación, pero también incluye la intrusión en los distintos niveles de la Educación.  Y sabemos que no basta con oponerse a un sistema de pensamiento para romper con la alienación que él engendra.

Desde la Cátedra Libre Oscar Masotta queremos aportar en consonancia con la llegada del maestro, cierta lectura que pudimos realizar de la marcha por la “inseguridad” en la Siberia (octubre 2012). Ahora que pasó cierto tiempo, tal vez podamos relanzar la discusión sin las urgencias que provocan la emergencia reciente de los hechos.

Veamos primero algunos documentos:

BASTA DE ROBOS EN LA SIBERIA!!!

Ante los reiterados hechos ocurridos en la Siberia, donde en una semana se produjeron más de 25 robos, responsabilizamos al Gobierno provincial y Municipal por los hechos ocurridos, nos llama la atención como la Siberia se convirtió poco a poco en una zona liberada para el delito y el narcotráfico, también responsabilizamos al destacamento ubicado en Riobamba a una cuadra de la Facultad por su complicidad ante estos sucesos.
Entendemos que la situación actual que estamos viviendo en Argentina con el alto nivel de desocupación, la inflación de un 30%, el creciente aumento del narcotráfico y de cocinas de cocaina en los barrios son factores generadores de más delitos e inseguridad.

EXIGIMOS AL RECTOR DARIO MAIORANA:

- LA URGENTE IMPLEMENTACIÓN DEL PROYECTO QUE ELAVORAMOS MESES
ATRÁS PARA QUE LOS COLECTIVOS INGRESEN AL PREDIO DE LA SIBERIA.
- ILUMINACÒN TOTAL DEL PREDIO.

EXIGIMOS AL GOBIERNO NACIONAL TANTO COMO AL PROVINCIAL:

- POLITICAS SERIAS DE INCLUCION SOCIAL.
- TRABAJO DIGNO.
- ELIMINACION DEL IVA A LOS PRODUCTOS DE LA CANASTA BASICA FAMILIAR.
- POLITICAS SERIAS QUE ENFRENTEN AL NARCOTRAFICO.
(Documento de Alde. (2012))

El texto proviene de la principal fuerza política estudiantil de Psicología, filiados a una perspectiva de izquierda. Se produce luego de la reiteración de algunos robos en la entrada de la “ciudad universitaria”. Se realiza una marcha con fuerte presencia de estudiantes y medios de comunicación. El Rector recibe en reunión cubierta por los medios a los Decanos de las diversas facultades de la UNR y luego presionando desde los medios locales se reúne con el Gobernador, tomando medidas para satisfacer la demanda de seguridad.

La consigna del documento es clara: basta de robos en la Siberia. No alude la palabra “robo” a las infracciones y triquiñuelas siempre presentes de sospecha en las gestiones de administración de la U.N.R. Tampoco escarba en el universo de las posibles víctimas. El victimario es “ajeno” a la “ciudad universitaria”, y la víctima es el “estudiante universitario”. ¿Pero qué condiciones de posibilidad tiene una “perspectiva de izquierda” para encabezar un proceso de lucha bajo esta bandera? El responsable no puede ser el “victimario”, ya que suponemos que debe tratarse él mismo de una “víctima”. Los responsables son el gobierno Provincial y Municipal por “liberar la zona” para el delito y el narcotráfico. La causalidad del aumento de la  “inseguridad y del delito” es  la situación actual que se vive en Argentina, “con  alto nivel de desocupación, la inflación de un 30%, el creciente aumento de narcotráfico y cocinas de cocaína en los barrios”.

Se le exige al Rector que ilumine la “Ciudad Universitaria” y que los colectivos entren a la misma.

En una entrevista televisiva el Rector Maiorana expresa sus conocimientos en la materia:

“…Toda situación de inseguridad surge de problemas socio-económicos, surge de derechos que no se pueden ejercer, surge de falta de educación. Después hay un porcentaje bastante mínimo que está ligado a personas que eligen el delito como una forma de vida…”  (Url: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=X3XaA7jSjiQ)

La “asentada”, el modo de protesta elegido es tomado por fracciones de distinto color político. En un video[1] realizado por la agrupación Franja Morada de la carrera Ciencias Políticas se le da la palabra a los estudiantes para que “presten su testimonio” en clave de víctimas potenciales, para que muestren su descontento con “las medidas que se toman y no se respetan”. Cercado por estudiantes que portan carteles escritos con fibrones frente a las cámaras, el comisario Godoy, Jefe de la Comisaría 4º, dice que está faltando que los estudiantes denuncien el robo, para saber donde ocurre y reforzar esos espacios. (Url: http://www.youtube.com/watch?v=CKjMnMcMggY)

Martín Felitti, perteneciente a Franja Morada, a la vez que el Rector, insiste con un proyecto[2] de la Concejal Schmuck denominado “corredores seguros”.
Leemos en la nota del diario La Capital:

La concejal radical rosarina María Eugenia Schmuck afirmó que hoy impulsará la implementación de corredores seguros en la zona de la entrada al centro universitario de Rosario para tratar de evitar la proliferación de hechos delictivos que se viene registrando en los últimos tiempos. Entre las medidas incluyó garitas de seguridad mejoras en luminaria y poda e instalar cámaras de seguridad. (Url: http://www.lacapital.com.ar/la-ciudad/Schmuck-quiere-implementar-corredores-seguros-y-camaras-en-la-zona-de-la-Siberia-20120903-0031.html)

Luego de la reunión con los Decanos, el Rector es entrevistado por el programa de 12 a 14 de Canal 3. El periodista le pregunta si van a modificar el turno noche para el cursado. Luego pregunta: ¿por qué los de seguridad privada no están armados? El Rector arroja un dato nuevo: “la Universidad construyó el destacamento policial”. (Url: http://www.youtube.com/watch?v=CZcc0bnLB-g)


Raul Lamberto, ministro de Seguridad, expresa en una entrevista[3] que en el presente se trataba de un destacamento con poca capacidad operativa, pero que se decide en 48hs llevarlo  a 20 efectivos, 2 patrulleros y 2 motos. Aprovecha la ocasión para pedir al Gobierno Nacional un convenio con Gendarmería.

“Que cumplan”, dice el Rector, “no estamos pidiendo un tratamiento especial”. (Url: http://www.youtube.com/watch?v=3yHnQrmV1v8)


Ahora que hemos relevado algunos fragmentos que compusieron la escena política, podemos advertir 2 cosas:

1-      La “inseguridad” se juega en un campo de batalla[4] comunicacional más allá de la intensión de los protagonistas, porque en los tiempos en que vivimos, ése es el ámbito donde el significante “inseguridad” adquiere potencia y clausura de significación.
2-      Siendo que los hechos emergen del borde de la Universidad, y que esto compromete a Estudiantes, Docentes, Decanos, Rector. No se advierte ni un párrafo del guión que tenga cierta especificidad –en el sentido de los elementos de discusión en juego—con respecto a lo sucedido en otras situaciones que atañen a los sectores medios y altos. No aparecen las investigaciones, las estadísticas, lo producido en los foros, pos-grados. No surge la producción de los universitarios Criminólogos y Penalistas.

Por supuesto que esto no quiere decir que en las apreciaciones de los universitarios no se dejen leer consideraciones teóricas de la Criminología Sociológica del siglo XX. Apoyándonos en el libro “La cuestión Criminal” de Eugenio Zaffaroni, advertimos que la mención del Rector ligado a la causalidad del delito debido a la falta de educación se liga a “las teorías de Control”, la mención de que se crían en la villa donde hay narcos y delincuentes se liga a las teorías de “Asociación Diferencial”, por situar un ejemplo.

La advertencia es que en el enfoque algo se hace ver, pero a la vez eso desenfoca otro objeto de la mirada. Pero la escena que se relata no es la primer escena que sucede en la “ciudad”, ya no Universitaria, y eso hace que las palabras estén impregnadas de contraseñas semánticas, paswords que buscan inmediatamente el reconocimiento del otro semejante.

Fragmento de Stand Up por la inseguridad universitaria:

La inseguridad es la de la polis universitaria, es la del universitario, y el responsable es el excluido, por razones de fuerza mayor, o porque pertenece al pequeño grupo que lo eligió como forma de vida… pero… más allá de nuestras consideraciones humanísticas --que las tenemos, porque somos universitarios--, más allá de nuestra comprensión que des-responsabiliza a quién realiza un delito, que lo deja como objeto merced de la política de otro, y que nos embellece el alma porque en “el nosotros y el ellos”, que se estableció –antes de que nosotros llegaramos a la universidad--, no vamos a jugar un burdo lenguaje racista (en algunas carreras leemos el Niño proletario de Lamborghini, y si pasan a la clase les damos unas cuantas monedas). Cuando pedimos más policías y cámaras es para disuadir a las víctimas de un sistema explotador que desplazan la responsabilidad hacia el agente equivocado (el universitario). Es cierto, que nosotros los universitarios utilizamos a veces drogas, pero en rigor, quisiéramos que no estuviera prohibida, lo que les da el negocio a los políticos, los narcos y la policía, nosotros querríamos comprarla en el Coto, que alguna multinacional la prepare como hacen con el tabaco.

El Comisario Godoy:

El Comisario Godoy dice que por la descripción buscan al sospechoso. Escribe Zaffaroni: “…hoy sabemos que la policía selecciona por estereotipos y que estos se forman a través de la comunicación en base a prejuicios en los que juegan un rol fundamental los valores estéticos, siguiendo la regla de asociar lo feo a lo malo. En definitiva se reproduce el mecanismo de la fisiognómica: se define lo feo, se asocia lo malo y se acaba seleccionando lo malo mediante lo feo…”. (Zaffaroni, E, 2012, p 98)

La trama institucional universitaria y representantes concejales argumentan a favor de la preventiva política de la disuasión. Esta política se justifica en que por allí pasan “10000 personas” todos los días. ¿Qué efecto en la subjetividad puede tener en la población que rodea la Ciudad Universitaria, participar colectivamente del grupo sospechado?

Quizá si se definiera la delincuencia en términos lombrosianos la comunidad quedaría menos expuesta. Pero lo que queda claro es que el poder punitivo jugado en la esfera comunicacional es selectivo, no respeta la igualdad, se funda en el prejuicio de unidad valorativa social, no persigue actos sino personas, y selecciona conforme a estereotipos.
 (Zaffaroni, E, 2012, p 152)


En las escenas que hemos podido observar, no prestan testimonio las víctimas de los robos recientes. La víctima se vuelve anónima, y las delimitaciones se ahogan en la fusión se imágenes. De esa manera la distribución de los miedos se ubica potencialmente en todos los universitarios. Jonathan Simon escribió sobre la víctima-héroe. Decía: “la democracia americana está amenazada por el surgimiento de la víctima del delito como modelo dominante del ciudadano, como representante de la gente común, cuyas necesidades y capacidades definen la misión del gobierno representativo” (Zaffaroni, E, 2012, p 157)


En el caso observado, el ciudadano universitario pareciera recibir prejuiciosamente la proyección de una imagen de virtud. Es como si ocupara el rol de un ciudadano que en sus prácticas se espera que sea la referencia de otros. A la vez es sostén de espectros, ideales disímiles, que tienen su origen distintos procesos históricos-sociales. Sin embargo, el universitario, además de todo esto, pasa como “gente común”. Las construcciones valorativas sobre la clase media se aplastan con las construcciones sobre lo universitario. Un camionero puede ganar 20.000 pesos y será un trabajador, un psicólogo trabajando de empleado de un proyecto que no valore será pensado como clase media.

A su vez, no hace falta que busquemos los textos de Althusser referidos a los aparatos ideológicos del estado, para pensar cuál es el ciudadano al que se dirigen los medios de comunicación. Qué composición de clase tienen los trabajadores de los medios—ni que hablar de los dueños--, cuáles son sus referencias simbólicas, cuales son las zonas más oscuras de la indignación sentida por lo que le sucede al ciudadano semejante y cuáles son las escenas que se muestran de la otra ciudad para afirmar “un nosotros” –siempre pagadores de impuestos-- y un “ellos” disruptivo de la amable comunidad.

Dice Zaffaroni:
…el gancho de la comunicación por imágenes está en que impacta en la esfera emocional. Por eso no puede extrañar que los servicios de noticias más bien parezcan síntesis de catástrofes, que impresionan porque no dan lugar a la reflexión… esta interpretación a veces tiene contenidos implícitos, porque la corrección política impide que sean explicitos, como en el caso del racismo, por ejemplo….la criminología mediática crea la realidad de un mundo de personas decentes frente a una masa de criminales identificada a través de estereotipo…el mensaje es que el adolescente de un barrio precario que fuma marihuana o toma cerveza en una esquina mañana hará lo mismo que el parecido que mató a una anciana a la salida de un banco y. por ende, hay que separar de la sociedad a todos ellos y si es posible eliminarlos…no podemos olvidar que la peligrosidad es un elemento de todo discurso genocida: en base a los delitos que algunos cometen –o que se le imputan—se considera que todos los integrantes del grupo son peligrosos y conforme a eso se construye el ellos. (Zaffaroni, E, 2012, p 314)

 Blumberg, máximo exponente argentino de la víctima-héroe precisó en su momento del falso atributo de “ingeniero”. Se nos concederá que ser universitario no resta para la condición de víctima.

Por último, nos queda el documento de la agrupación Pampillón:

Frente a los gravísimos hechos ocurridos en las últimas semanas en la zona Siberia, donde una gran cantidad de estudiantes fue asaltada a la salida del predio del CUR, queremos comunicar:
Que estos acontecimientos que preocupan a toda la comunidad desde hace tiempo, no vienen siendo abordados como debieran por el Gobierno de la UNR como así tampoco por el Gobierno Provincial.
Hace meses el Rector de la Universidad anunció públicamente que se tomarían medidas concretas como la iluminación del Predio de la Siberia, la implementación de corredores seguros, entre otras para garantizar la seguridad de los estudiantes que cursan por la noche.
Esto no se ha garantizado, pero sí se ha aumentado la presencia policial, lo cual lejos de representar una solución a la problemática, la ha agudizado através de la complicidad que mantiene la Policía con las bandas narcos y la “liberación” de zonas para el delito.

Consideramos imprescindible políticas serias por parte del Gobierno Provincial para garantizar la seguridad de estudiantes, trabajadorxs y vecinxs del barrio. Somos conscientes, de que la Universidad lejos de ser una isla, es un reflejo de nuestra sociedad, la cual se ve atravesada cotidianamente y en todas sus esferas por situaciones de violencia e inseguridad. Entendemos que la justicia social es una condición para garantizar la seguridad social. 
Por otra parte, lejos de criminalizar la pobreza o hacerla sinónimo de la delincuencia, como algunas declaraciones del Rector Maiorana parecen sugerir, entendemos que es necesario que la Universidad construya con el barrio que está al lado otro tipo de vínculos, que a partir de políticas de extensión se plantee como objetivo integrar a la institución universitaria y la comunidad.

Este texto abre a que pensemos ciertas cuestiones más propias del lugar que ocupa la Universidad, cuestión que no estaba expresado en los otros textos. Si bien nos quedan algunas dudas, como ser el reclamo por “corredores seguros” y la queja de que en su lugar hay más policías (qué se entiende entonces por “corredores seguros”), comienza planteando que la Universidad no es una Isla, sino un reflejo de nuestra sociedad.

A juicio nuestro, son muchísimas las oportunidades en que la Universidad se comporta como si fuera una Isla, y en cierto sentido, lo que suele reflejar, es a los sectores medios y altos de la sociedad, dicho en otros términos. Pero desde una mirada benevolente, el acento está puesto en quitar a la Universidad del lugar de excepción, del lugar donde todo debería estar asegurado, previniéndonos  del prejuicio de criminalizar la pobreza, etc. (Aunque no del prejuicio de que los participantes de los hechos sean del barrio)

Pero en cierto sentido, el texto muestra que “el barrio está al lado”, es un aparte la Universidad, y para construir “otro tipo de vínculos” se requiere de “políticas de Extensión Universitaria”.

Tal vez en el texto queda aplastado lo que “es”, lo que “debería ser”, lo que “se quisiera que fuera” ligados a los términos que están al alcance en la jerga universitaria, como el de Extensión.

Posiblemente lo que iluminó este episodio –si no fue el predio—sea la pregunta por la Universidad como un aparte (apartheid?) del resto.  Para no extendernos más, dejamos los links de textos nuestros que hacen referencia al asunto.










martes, 2 de abril de 2013

Una nueva Universidad, una nueva Currícula. Para NO estudiar “tranquilos”. Elecciones a Centro y Consejo los días 9, 10, y 11 de abril. Votá a la Cátedra Libre Oscar Masotta.



Siempre existe alguna buena razón para intentar cambiar las cosas. Ideas que van madurando, que se inician en la queja, que luego puede devenir en protesta. Un juego de palabras que el querido analista Fernando Ulloa utilizaba para designar la transición a otro modo de implicación política. Hablaba del cuerpo… de otro cuerpo “no agazapado en el adormecimiento”. Siempre hay razones, pero… ¿acaso importan las razones? En todo caso, como diría Masotta, tener (la/una) razón no delimita de por si una estrategia. Y de eso queremos hablarte en este texto, esbozando una estrategia que dé soporte a una buena razón para cambiar algunas cosas.

Partamos de algo que para nosotros es básico: el estudiante es lo más importante de la Facultad. No es una víctima, y si lo es, conviene no retratarlo como un pobrecito. Porque el estudiante está en la Carrera de Psicología, entre muchas otras cosas vitales, para luego ejercer una práctica con otros. Ese es el eje central de la Facultad: los otros y nuestra práctica. O, dicho de otro modo: nuestra práctica en la facultad, pero siempre proyectada al conjunto social que sostiene nuestra experiencia.

Y con mayor razón en un contexto como el actual, donde los estudiantes de psicología comenzamos a trabajar en Políticas Públicas, en Acompañamientos Terapéuticos, en los Centros de Día, en espacios educativos, más bien tempranamente.

Es evidente que al convertirnos en potenciales –o, directamente- estudiantes/trabajadores en prácticas de lo que se denomina campo de la Salud Mental, nuestro protagonismo no puede ser el de un mero receptor al que evalúan cada tantos meses.  Se precisa otra práctica en la Institución que nos cobija.

Las nuevas posibilidades, anticipan lo que antes era el aterrizaje forzado del graduado. Y la ausencia de un soporte en la Facultad, que la misma no aloje, no interpele, o que no se deje interpelar por las prácticas que producimos los estudiantes, es un síntoma más del aislamiento de la misma.

Nuestra currícula proviene del año ´84. Toda currícula implica también lo que se llama una currícula oculta, que en general combina una reducción, una selección de lo proyectado en la letra, con sanciones y moralizaciones que jerarquizan la diversidad de las prácticas. Esto logra que en ocasiones, un psicoanalista explique una corriente ajena a su práctica no desde el soporte de una experiencia, sino desde la vía des-legitimadora.

Se establecen así ideales, códigos naturalizados, escolarizaciones, pronunciadas como verdades inobjetables.

Además, tengamos en cuenta que han pasado casi 30 años, y que veníamos del terror, donde los psicólogos habían sido expulsados de los espacios públicos. En estos años, se aprobaron nuevas leyes que regulan nuestra profesión, pero lo fundamental es que hay cierto estilo en los psicólogos argentinos, donde las prácticas no vienen dadas necesariamente, sino que son ganadas a pulso. A partir de los efectos, de poder dar cuenta de un trabajo interesante.

Tal es así, que todos los trabajos que realizamos los estudiantes no figuran en ningún espacio con algún grado de importancia en la currícula: ni las Políticas Públicas, ni el Acompañamiento Terapéutico, ni el trabajo con Niños, ni las problemáticas de la Infancia, ni las especificidades del trabajo con las Psicosis, ni los recorridos y experiencias de Movimientos de Desmanicomialización, ni la relación al discurso jurídico…

No decimos que la facultad deba ser la sombra del mercado laboral, pero tampoco puede desligarse del “afuera” desde la indiferencia. Aparte, ¿qué afuera? Si estamos hablando del trabajo de los estudiantes.

Es más: todas estas prácticas tienen fundamentos interesantes, pero eso no quiere decir que en la reproducción en serie, por fuera de las escenas artesanales, no haya muchísimas cosas para cuestionar, incluso reflexionando sobre la mercantilización de la salud, los diseños de las Políticas Públicas, o sobre leyes como las de Salud Mental o la de protección de infancias…

Un poco de Historia: la letra escrita de la currícula se hizo luego de la dictadura militar. Como dijimos, había que reconstruir el espacio público. Con la resaca de la derrota -los ´90- se re-definen nuevos modos de pensar lo público pegoteado con lo gratuito.

Esto se deja ver en las distintas prácticas de las instituciones públicas. Muchísimas prácticas políticas se sostienen aprovechando el estrago realizado por la política neoliberal.
Son los que sólo saben sembrar sospechas, difamar, apropiarse de lo que es de todos, pero no para convocar a la participación del estudiante, sino para ofrecerse como la garantía para que el estudiante pueda “estudiar tranquilo”, porque ellos se ocupan de mantener alejados a los diferentes cucos que ellos mismos construyen.

“Estudia tranquilo” quiere decir: estudia lo establecido, de un modo consumista, recortado, sin potencia, sin marcas, con más repetición que preguntas. ¡Estudia lo que hay!

Si tu preocupación es trabajar, todo esto no te sirve para nada, porque el problema en el año 2013, no es tanto conseguir trabajo en el campo de la Salud Mental, sino poder soportarlo. Poder dar cuenta de una práctica transformadora, con efectos, desde fundamentos éticos, clínicos y políticos.

Ninguna currícula es capaz de garantizar una formación. Ninguna Universidad, ninguna Escuela. No estamos hablando de garantías, estamos subrayando el adormecimiento. Tampoco una nueva currícula puede provenir únicamente de la mano de los estudiantes, pero sí hay que tener bien presente que en la historia de nuestra Facultad, ante cada cambio transformador los estudiantes siempre estuvimos.

Hace tiempo venimos trabajando respecto a la Historia de la Facultad y del psicoanálisis en Rosario. Eso nos llevó a producir un Documental sobre la misma, nos llevó a leer, a escribir, ver las ruinas, las deudas no saldadas… Pero también quisimos ver qué pasaba en otras facultades y nos procuramos las currículas de Psicología en otras facultades de Argentina y de otros países. Todo ese material está a disposición tuya.

No es nuestro plan escribir un proyecto de currícula solos y discutirlo en el Consejo Directivo para pintar luego un afiche. Por eso apostamos a construir otro Centro de Estudiantes: transformándolo, para convertirlo en una usina de ideas, de entusiasmos, para construir un piso mínimo de discusión que permita generar un verdadero cambio. Que se precisa, por nosotros, pero también por las necesidades del pueblo que financia nuestro estudio.

Este año --desde la Masotta-- conseguimos presentar una lista para las elecciones al claustro de Graduados. Y uno de los proyectos compartidos, tiene que ver con la creación de un espacio denominado Psicoanálisis y Estado.

Queremos convocarte a participar de la constitución de una agenda para la construcción de un movimiento de Salud Mental Argentino. No estamos solos, en toda la argentina somos muchos los que tenemos ganas de discutir estas cosas.

De arriba hacia abajo solo se cava un pozo. Pero con la queja sola no alcanza. Sumate a construir otra cosa. Somos parte de la historia de esta institución, porque no es una historia cerrada. Elecciones a Centro y Consejo, días 9, 10, 11 de abril.

                                                                               

viernes, 29 de marzo de 2013

Fragmentos del documental sobre historia del psicoanálisis en rosario y presentación de tres libros clásicos.




El jueves 4 de abril, a las 19hs, realizaremos una actividad donde anticiparemos algunos fragmentos del documental sobre historia del psicoanálisis en rosario, producido por la Cátedra Libre Oscar Masotta.

La jornada contará además con la presentación de tres libros. Luis Giunipero hablará sobre “Del psicoanálisis a la psicología social” de Pichón Riviere, Jorge D`Angelo trabajará “Psicoanálisis y Dialéctica Materialista” de José Bleger, y Rodrigo Di Cosco, hará lo propio con “Lecciones de introducción al psicoanálisis” de Oscar Masotta.

Un homenaje a aquellos tiempos donde los discursos circulaban y chocaban…públicamente. Donde el que tomaba la palabra, debía hacerse cargo de lo que decía, porque eventualmente, había alguien que escuchaba (y que respondía). Pichón, Masotta, Bleger, lo sabían muy bien. No podían hacer una misa, esto es, hablar para no decir nada. Que mejor entonces, para evocar aquellos días, que homenajear la letra de estos célebres analistas argentinos, ubicando los problemas que plantearon, las detenciones, los trazados “espiralados” en el potrero, en un café o en el mantel del bodegón “Pipo”, analistas deseantes, irreverentes, exagerados, siempre dispuestos al debate sin concesiones.

Lo que sigue, a modo de anticipo, son fragmentos de la presentación de la EFBA realizada por Oscar Masotta ante Jacques Lacan:

Hubo en Buenos Aires –él no ha muerto— una panacea para muchas demandas de saber: mi querido doctor Enrique Pichón Riviere. Antes de los años sesenta crea él una Escuela de Psiquiatría Social a la que, con razón, da su nombre. ¿Acaso no había formado él a la mayoría de los profesores que convoca a su escuela? Los notables de la segunda generación (me refiero a los psicoanalíticos: se puede contar tres de hombres, los últimos aproximadamente de mi edad) habían sido, de una u otra manera, discípulos suyos. De atender a las quejas del maestro, discípulos desagradecidos; de leer a los discípulos, no lo parecían, puesto que lo habían citado hasta el cansancio. Uno de ellos promueve, hasta la cátedra universitaria, una teoría de la personalidad donde convergen la psicología social norteamericana, el conductismo, cierta nosografía psicoanalítica, Lagache, Merleau-Ponty. Edita asimismo en Buenos Aires las obras completas de Politzer y data de entonces el origen de un cierto freudomarxismo (cuyas pretensiones teóricas se desgastarían en pocos años) y cuyo santo y seña fue sencillo: que no había que deificar el inconciente. Yo creo que la condición fue entonces que no había que leer a Freud.

Otro discípulo –el primero es el doctor José Bleger; pero en adelante no haré nombres, según la regla que dice que para hacerlo hay que respetar lo suficiente….
…
El freudomarxismo fenomenológico de uno, el informacionalismo del otro, el institucionalismo de terceros, todo había partido de Pichón. Y por otras razones, u a otros niveles, también la Escuela Freudiana. ¿Quién no recuerda cuando Pichón decía que el secreto de un esquizofrénico es aquello de lo que en la familia no se habla, o que había que seguir sus pistas, pero para interpretarlo como una charada? Su vida era una verdadera deriva y de alguna manera siempre se tenía que ver con ella. Tenía algo de la imagen del Santo al que se le perdonaba todo y al que algunos espiábamos qué era lo que no se le podía perdonar. Un Santo al que se le caerían demasiados objetos “a” en su tambaleante camino. Su seducción era su generosidad: siempre pareció desear el objeto de la demanda del otro. En una época en que mi propia deriva me acerca a la suya, me preguntaba yo por qué le gustaría tener más de un encendedor en los bolsillos y regalarlos. En un país sin tradición cultural asentada, y una capital sobresofisticada, pero sin la defensa contra la entrada masiva de información…un psicoanalista como Pichón Riviere no dejaba de parecerse a esos médicos del lejano oeste o de la hambrienta campiña irlandesa que tiene que hacerlo todo: extraer una bala, asistir a un parto, dar masajes, operar de amígdalas, enterrar a la gente. Para Pichón, tanto a nivel de la salud mental como al de las teorías al respecto. Y que cuando se quedan solos adhieren oralmente a los “spirits” y se quedan dormidos.

Textualmente el doctor Pichón Riviere y algunos de sus analizados, evocan aún hoy, un poco románticamente, es cierto, el tiempo en que Pichón se les dormía en las sesiones. No lo hacen para quejarse: era que lo habían amado. Lo que sugiere al menos que justo en el momento en que dejaron de analizarse, se estaban analizando. Cuando con el transcurso del tiempo Pichón lesiona seriamente su salud por un cierto abuso de alcohol y de drogas, no las pesadas ni las modernas, las de farmacia, el viejo es inhibido por la APA. ¿Qué se les puede reprochar? Después de haberle ofrecido asistencia médica y psicoanalítica, ¿Qué más podían hacer? Como esas familias demasiado estructuradas, o tal vez demasiado internamente torturadas ya, a las que nada enseña la producción de un loco. Desde aquél entonces la vida de Pichón ha pendido siempre de un hilo.

La particularidad no resta fuerza a algunas anécdotas. Conocí a Pichón poco antes del quebranto de su salud. De su biblioteca que no era avara ni rencorosa, salen como los conejos de la galera seminarios mimeografiados de Jaques Lacan dedicados de Lacan a Pichón, a los que un mortal –quien habla—jamás habría podido ni soñando haber accedido algún día y de otra manera. Es él quien pone en mis manos los primeros números de la Psychanlyse, quién bondadosamente baja de los estantes de la biblioteca de la APA polvorientas revistas con material lacaniano, él quien finalmente me invita a informar en su Escuela sobre el resultado de mis lecturas…. 







viernes, 22 de marzo de 2013

Elecciones al Claustro Graduados. Días 4 y 5 de abril. Proyecto de la Cátedra Libre Oscar Masotta: Candidata Titular: Liliana Boccardo.


No es sencillo sintetizar una propuesta para los graduados de la Facultad de Psicología, en primer lugar porque -avisamos desde un principio-, no vamos a hablar sólo de los graduados, sino que lo haremos respecto a qué pensamos de aquello que se nombra como Facultad de Psicología.

No nos interesa hacerlo desde lo que se supone que es la facultad, desde los ideales que desde allí se pregonan, desde el remanido andarivel de lo políticamente correcto. Nos interesa la Facultad de Psicología por una cuestión afectiva, por algo deseante que ubicamos allí, por una historia de lazos, de amistades, de encuentros con otras generaciones de practicantes del psicoanálisis que nos permitieron comenzar un recorrido. Es decir, nos interesa por lo que es -para nosotros-, pero también por lo que podría ser…

Jean Francois Lyotard dice en algún lugar que una institución es un grupo de gente que se compromete a no decir en el recinto lo que se dice en el pasillo. Tiene el mérito de ser al menos una definición divertida, pero si retenemos la idea de pasillo y de recinto, quizá podamos avanzar en cierta función posible que hoy ubicamos en el horizonte de nuestra facultad.

Para pensar esto busquemos el contraste con la actualidad, y  transportémonos al proyecto de Universidad de los años ´70. Siempre que se hace mención a aquella época, surge el término pasillo, lejano a  cualquier connotación peyorativa: las discusiones, el saber que allí se transmitía, la impugnación a los modelos de universidad que no se ajustaban al clima de época reinante… Pero además, existía otro recinto ya desde los años ´60: el recordado bar de enfrente o de la esquina -de la facultad-.

Recinto y pasillo, en una tensión productiva que permitía que los textos críticos ingresaran a las currículas, no del mismo modo que participaban en el Café, pero sí con la potencia de aquello que se logra como resultado de una conquista. Y subrayamos esto, porque el problema no radica sólo en encontrar cierto estilo de textos en la currícula oficial, sino que vale la pena pensar cómo éstos están dispuestos. A veces, la estrategia de hacerle lugar a algo, es únicamente para neutralizar su fuerza.

¿Cómo se da esa tensión entre recinto y pasillo en la actualidad? ¿Existe aquello o hemos tomado un mal punto de partida?

El Café de la esquina ahora se llama “Bar”, y distribuye menúes “ejecutivos”. Por allí no avanzaremos mucho. Pero para que la estructura institucional funcione, del modo que sea, siempre existe recinto y  pasillo,  y desde este último lugar, la Masotta intenta construir otras condiciones de recinto.

El año pasado trabajamos con unos seminarios pasilleros de Historia Argentina desde dos ejes: Universidad y Sindicalismo de Base. Comenzamos un Ciclo de Cine sobre “Desmanicomialización, Política y Psicoanálisis”. Trabajamos en seis encuentros la temática del Psicoanálisis y la Salud pública y, por segundo año, llevamos a cabo las “Jornadas sobre Psicoanálisis, Salud y Políticas Públicas”, con la participación de más de 500 personas. Además, no faltaron encuentros relativos a la temática de los Derechos Humanos y a nuestra historia reciente, dándole espesor al proyecto que presentamos y fue aprobado en el Consejo Directivo, para conmemorar a nuestros compañeros desaparecidos de la facultad junto a sus lugares de militancia.
(Se pueden encontrar las editoriales, desgrabaciones y videos en www.catedralibreoscarmasotta.blogspot.com )

En estas actividades participaron mayoritariamente docentes de la Facultad de Psicología, y graduados que realizan su práctica en el ámbito de lo público. Sin recalentar ningún guiso de “saber establecido”, dando cuenta de una experiencia, de los obstáculos, de la dificultad en el registro de las condiciones materiales, históricas, legales e ideológicas en las que una práctica es posible.

Para este año, vamos a constituir un espacio denominado Psicoanálisis y Estado, que retoma el nombre del panel en que participó Roberto Gutman, Secretario de Salud Mental de Moreno, en el Gran Buenos Aires. (http://www.youtube.com/watch?v=VfjaNyr23Y8 )
Y... ¿cómo decirlo?. Para nosotros allí hay un terreno fértil para discutir políticas anti-manicomiales no meramente bien intencionadas; es necesario condicionar -desde la acumulación política- determinadas políticas públicas a partir de la constitución de un amplio y pujante movimiento de Salud Mental Argentino. Para eso la propuesta es convocar a los trabajadores del área Salud de la ciudad de Rosario para constituir espacios públicos de discusión, y no sólo con los psicólogos, ya que pensamos que un movimiento de Salud Mental necesita de un protagonismo más amplio, de todos los que allí trabajan.

La propuesta es hacerlo en la Facultad. Por varias razones. En principio, nosotros no concebimos la relación del graduado con la Facultad sin cierta relación a la “deuda”. Por la formación, por la transmisión… deuda con el pueblo que financió el privilegio de que estudiemos una carrera.  Pero además, pensamos que el graduado encarna cierto lugar “acreedor”: siempre tiene alguna cuenta por cobrar en la facultad. Siempre le queda resonando un dicho que él querría rectificar.


En fin, es una invitación a Usted señor/a graduado/a, a ensanchar “uno de los pasillos” que pensamos que interpelan el encierro de nuestra Facultad y de paso, a la posibilidad de construir juntos algún techo que sirva para que las prácticas no caminen en la intemperie de la ausencia de interlocución.

Por otro lado, estamos realizando un documental respecto a la historia del Psicoanálisis en la ciudad de Rosario. Lo cual incluye también un recorrido por diferentes momentos de la carrera de Psicología, desde su creación en el año ´54, hasta el corte que realizamos con la última currícula en el retorno democrático.

Estamos aprontando los textos de las jornadas pasadas para la edición de dos libros sobre Psicoanálisis, Salud y Políticas Públicas. Algunos textos se pueden leer en www.catedralibreoscarmasotta.blogspot.com .

En Abril se dará comienzo a un Seminario-Taller sobre Acompañamiento Terapéutico. Desde Mayo sostendremos, junto a Jorge Gómez y otros invitados, un seminario anual de Psicoanálisis con Niños.

En Septiembre contaremos con las 3ras Jornadas de Psicoanálisis, Salud y Políticas Públicas.

Asunto Concursos:

Con respecto al posible ingreso de los graduados al recinto, consideramos que la pelea hay que dirigirla en el ámbito de los concursos. En un texto anterior, haciendo referencia a lo que llamamos “características de la universidad-isla”, decíamos lo siguiente:

En el ´83, había que expulsar a los profesores “procesistas” de la Facultad. Había que crear una nueva currícula por derecho propio y como táctica reparadora. Esto se inicia con las dificultades propias al momento posterior a siete años de genocidio, ¿se entiende? Hay un contexto… Pero resulta que 30 años después, hay docentes que se están jubilando sin haber tenido jamás la posibilidad de concursar -lo que entendemos que es un derecho- Y eso, ¿a qué obedece? Muchos años después continuaron los “modos de excepción”, ubicando gente en los cargos sin concurso -y ya eliminados los cargos ad honorem… Se da continuidad a un modo de trabajo, poniendo en el lugar de “la urgencia” algo menor, que no resistiría el más mínimo análisis sino fuese porque se apoya en una memoria-olvido anterior.
Y la “moral” se pronuncia alertándonos de que estamos hablando de “fuentes de trabajo”, como si eso clausurara la discusión, cerrando la posibilidad de pensar una perspectiva democrática que valga para todos; privatizándose lo público. »


      A 30 años de Democracia, pensamos que es necesario que cada cargo nuevo que se habilite en la Facultad sea otorgado bajo concurso.

Se trata de la modalidad de los ingresos: si rige una legalidad para todos o si se naturaliza una lógica de influencias. Este es un debate que también nos debemos con respecto a los ingresos en el Sistema Público de Salud.

Tanto los estudiantes avanzados, como los psicólogos nos enfrentamos en ocasiones a condiciones de trabajo muy precarias desde el aspecto de nuestros derechos como trabajadores, así como desde el tipo de ofertas de prácticas que no respetan una especificidad. Para situar un ejemplo: suelen existir contratos de “animadores sociales” para psicólogos.

Es cierto que desde esta precariedad se han podido constituir colectivos con propuestas reivindicativas, una vez dentro. Con lo cual se establece una situación paradojal: sin aceptar esas condiciones no surge un colectivo con una propuesta reivindicativa, pero si se las acepta, se retroalimenta el funcionamiento de una lógica política.

Quizá si logramos instalar una agenda de debate entre los trabajadores de la Salud, y los estudiantes que comienzan sus prácticas, los que empiezan a preguntarse por ellas, podamos salir de esa encerrona. Porque disputar por condiciones de trabajo –que primero hay que discutirlas—y por concursos justos, es una reivindicación política, pero que tiene efectos en cada práctica y por lo tanto en los modos de vivir de nuestro pueblo.

La lista la encabeza la Psicóloga Liliana Boccardo, ex-militante de la JUP en la facultad de Psicología en los ´70. Exiliada con el golpe militar, regresa a la Argentina en  1984. Se desempeñó como Coordinadora del servicio de Orientación Vocacional de la Secretaría de Relaciones Estudiantiles de la UNR desde 1995 a 2005. Fue diseñadora, coordinadora del programa de Articulación Escuela Media—Universidad de Rosario. Trabajó en el área de Promusida desde 1995 al año 2005. Trabajó en el Centro de Salud Municipal “Tío Rolo”, en el programa de prevención y asistencia a las adicciones. Trabaja actualmente en el Centro de Salud Municipal “Mauricio Casals”.

Nosotros solemos pensar que hablar de transmisión -producir un “conocimiento” al respecto- por supuesto que no la garantiza, y tal vez ni siquiera mejore las condiciones para que la misma ocurra. Se trata de atravesamientos que van más allá de lo que las conciencias declaman. Lo mismo quizá suceda con las filiaciones, las herencias, las deudas, las reivindicaciones, las derrotas.

Por supuesto, es necesario afirmar desde dónde se habla, desde dónde se intenta construir, pero esto hay que subrayarlo con actos. Está claro que a la facultad, como al país, como a nosotros, la interpelan los 30.000 compañeros desaparecidos y todos aquellos que en estos años fueron víctimas de las políticas que el terror vino a sembrar.

Pero están los sobrevivientes: los de la masacre, los sobrevivientes de las barriadas, las ideas, los sueños…

En fin, nuestra candidata es Liliana Boccardo porque la Masotta, si bien está conformada por estudiantes y recientes graduados, -el resto de la lista proviene de nuestras inferiores-, no pertenece al mundillo de la avidez de novedades: los debates que proponemos tienen historia, ya han tenido lugar. Las banderas que sostenemos, las sostenemos porque nos sumamos a aquellos que las sostienen o sostuvieron . Ellos son los que llevamos sobre los hombros, para tratar de ver más alto y más lejos.

No estamos en posición de receptores de una herencia cerrada; no enterramos lo que no se cayó. Nuestra posición es la de compartir un espacio con las generaciones pasadas, con los “pibes” que entran con timidez al edificio de la facultad, con los músicos de las bandas de cumbia de La Tablada, con los chicos del espacio de ajedrez, con las maestras jardineras del barrio y con todos los que nos vamos encontrando en lo que vayamos pudiendo realizar.

La batalla como siempre es discursiva, es cultural.
Y allí nos veremos…

Para finalizar, un viejo concepto: ciudadanía universitaria. Ejercela y vení a votar el 4 y 5 de abril!
Saludos!