Por
la presente, los abajo firmantes le hacemos entrega de un análisis realizado
por la Cátedra Libre Oscar Masotta del actual plan de estudio en lo que
respecta a sus formas, a los puntos que ponen en peligro los derechos y
garantías de los estudiantes, solicitándole pueda ser tratado en el Consejo
Directivo, así como en los demás espacios institucionales existentes y pertinentes.
Sin
otro particular y esperando una pronta respuesta, saludan atte.
Algunas preguntas que se desprenden de la lectura del Plan de Estudio.
1- En
el punto 33, se hace referencia al Trabajo Integrador Final y allí se señala que
este constituye la instancia de evaluación final de la carrera de Psicología,
pero no se detalla demasiada información:
"Trabajo Integrador Final (T.I.F.)
Constituye la instancia de evaluación final integradora de la Carrera de Psicología y es el requisito
final para la obtención del título.
Tiene como objetivo promover
el desarrollo y puesta en práctica de
aptitudes que caracterizan al graduado
Psicólogo propiciando la articulación
entre teoría y
práctica como modo de integración de lo aprendido durante el cursado en las asignaturas de la Carrera. Exige la redacción y posterior defensa oral de un Trabajo Integrador
Final ante un Tribunal Evaluador."
Sin
embargo, el punto 6, “Asignación horaria y correlatividades” -página 12- da
cuenta que el Trabajo Integrador Final está por fuera de las Prácticas
Profesionales Supervisadas e incluso tiene otras correlatividades que la
Práctica Profesional Supervisada. Las Prácticas Profesionales Supervisadas
tienen todas las materias de quinto como correlativas, y el Trabajo Integrador
Final tiene todas las materias de la Facultad como correlativas.
Siendo
que no se detalla si son correlativas de cursado o de rendido, solicitamos que
se exponga por escrito las características de la implementación que han
considerado. Que se precise si va a haber una materia encargada de guiar,
asesorar y acompañar a los estudiantes durante la confección del Trabajo
Integrador Final. Asimismo, pedimos aclaraciones respecto a cuáles serán los
requisitos para la evaluación, cómo se trabajará, si habrá tutorías, etc. De ser así, solicitamos se aclare si el mismo
implicará un incremento en la carga horaria.
2- En la página 12,
punto 6, correspondiente a la “Asignación horaria y correlatividades” no se
especifica en ningún caso si las correlatividades se refieren al rendido o
cursado de la materia.
3- En el mismo punto, se puede observar la duplicidad en la
carga horaria semanal obligatoria que sería ahora de 4 horas. Entendemos que
serían éstos los espacios teóricos, por lo que solicitamos bandas horarias correspondientes
y que se amplíe la cantidad de comisiones destinadas a dicha actividad para que
el estudiante esté en condiciones de poder elegir, para que la misma no
adquiera un carácter restrictivo que dificulte el cursado.
4 - En la misma página,
respecto de las correlatividades encontramos ciertas dificultades que implican
un costo muy grave para los estudiantes. Debido a que los estudiantes que quieran
realizar o cursar en el año 2015 la materia Perspectiva en Educación no podrán
hacerlo por no tener cursada o rendida (no está claro) la materia Metodologías
y Gestión de la Investigación en Psicología, lo que provoca la imposibilidad
de hacer la carrera en 6 años, lo cual acarrea una demora por toda la serie de
correlatividades:
1)En cuarto año no podrá cursar Evaluación y
Psicodiagnóstico, y la tiene que cursar en quinto año. 2)En quinto año no puede cursar, Psicología en
Educación, ni Psicoterapias, teniéndola que cursar en sexto año. 3)No puede cursar Intervenciones en Niñez y Adolescencia,
Metodología de la Investigación en Psicología, ni la Práctica Profesional
Supervisada.
–Proponemos que para
estos estudiantes se pueda hacer una excepción y quitar la correlatividad de la
materia, implementando seminarios con los contenidos que la cátedra a cargo de
la materia “Perspectivas en Educación” considere son correlativos de la
anterior.
5- En la misma página se
observa que se agregan más materias correlativas para cursar; se necesitan más
materias de cursado y/o rendido (no está claro) para cursar las Prácticas
Profesionales Supervisadas, lo que antes eran las Residencias. Lo que implica
que un estudiante que ya estaba en condiciones de realizar las mismas no pueda
hacerlo, demorando un año más la Carrera. Por ejemplo, un estudiante que
pretendía cursar Psicología Clínica 2, con la Residencia a la par, no puede
hacerlo porque debe Psicoterapias; otro ejemplo, un estudiante que aún no hecho
ningún seminario no puede realizar las Prácticas Profesionales Supervisadas
porque debe Psicología en el Ámbito Jurídico-Forense.
–Nuestra propuesta es
que en estos casos se siga manteniendo la misma correlatividad que en el plan
del ´96.
6 - En el Plan de Estudio aprobado
por el Consejo Directivo el día 21/07/2014 no se aclara qué deben hacer o cómo
deben proceder los estudiantes ante los siguientes escenarios:
1)Aquel estudiante que
ya realizó una Residencia (sea la Educativa o la Clínica) y por ende para recibirse le faltaría una
Residencia. ¿Qué ocurre en este caso?
2)Respecto de las
Prácticas Profesionales Supervisadas no se detalla donde se van a realizar ni
cómo, sin embargo la carga horaria especificada es de 12 horas semanales.
3)Los Seminarios
Electivos no tienen correlatividades. ¿Esto implica que se pueden hacer en
cualquier momento de la carrera o sólo
en sexto año, donde están ubicados?- Nuestra propuesta es que de ser
así, se explicite una lógica en el departamento de Seminarios que dependa del
año en el que el estudiante decide cursarlo. Esto es: seminarios para primer
año, para segundo, etc.
7- Respecto de la materia
Psicología en el Ámbito Jurídico-Forense se genera desigualdad de condiciones
entre los estudiantes ya que aquellos que tengan un Seminario Electivo cursado
y aprobado no tienen el requisito de cursar esta materia, sin embargo no es lo
mismo una materia anual que un seminario cuatrimestral.
Por otro lado no se establece cual será el criterio para
enumerar a los seminarios (1, 2, 3 y/o 4) para poder proceder a las
correspondientes homologaciones.
Consideramos pues necesario
plantear una serie de problemáticas. No pretendemos que estas sean leídas como
déficits de la propuesta actual, sino como una serie de preguntas
impostergables que deben situarse en el marco de un debate, el que atañe a la
formación de los psicólogos, que trasciende incluso a nuestra institución.
Trascendencia, en tanto implica discusiones que vienen del campo de la
legalidad, como ocurre con nuestra nueva Ley de Salud Mental, pero también de
la actualización constante de las disputas teóricas, de las polémicas que se
dan en el afuera, así como de los efectos que producen las prácticas, y de las
tradiciones que generan un saber respecto del cual la universidad no siempre ha
sido permeable. Asimismo, el estatuto de estas problemáticas no remite a una
sumatoria de ítems, a un conglomerado de quejas, sino que se articulan
lógicamente. Pues lo que se discute acá -o lo que se debería discutir- no son
meros contenidos, sino la lógica misma que los articula. Es sólo a partir de
allí que podemos pensar políticamente en la eficacia de un Plan de Estudio. Las
fronteras entre estas diversas problemáticas deben constituirse entonces como
lugares de paso e intercambio, abriendo paso así a la interdiscursividad, único
modo provechoso de recoger algo de las valiosas tensiones que inevitablemente
atraviesan la estructura de la currícula, siendo esta misma interdiscursividad
muchas veces su motor primero. Cada elemento delimitado reviste un lugar en una
red de anudamientos que producen como resto puntos de opacidad y debate,
materializando una lógica de trabajo que hace lugar a las dimensiones de una
práctica que es siempre y más bien práctica de la dificultad, antes que técnica
de las certezas. La agenda de lo que hay que discutir no se escribe de otra
forma, sino indagando en dichos puntos de opacidad que descompletan cualquier
intento de constitución y encerrona de un saber dogmático.
1. Respetar la historia de nuestra institución conlleva como mínimo realizar
algún tipo de lectura seria respecto de las tensiones fundantes que la han
animado en sus 60 años de vida. Por ello, y para pensar la Psicología, su
estatuto, así como las diversas formas y modalidades que ha tomado a lo largo
de la historia, no puede reducirse la discusión a la puerilidad de enunciar que
el Psicoanálisis ha sido y es sólo una corriente más inscripta en su campo.
Podemos quejarnos quizás de la supuesta hegemonía horaria, pero no renegar del
valor como interlocutor que ha propiciado, como afuera, para delimitar ciertos
marcos políticos de la práctica psicológica. Esto que vemos reflejado en la
historia material de nuestra facultad no hace más que resonar algo que tiene
que ver incluso con los cortes estructurales de ambos discursos. El
psicoanálisis no es psicología, y ello no puede conllevar ningún oprobio hacia
la psicología, mucho menos obligar a su desaparición. En este sentido la
postura ética del psicoanálisis es clara. Freud lo señalaba: el psicoanálisis
para existir no precisa la desaparición de ningún otro discurso. La rivalidad,
cara empobrecida de una discusión que no muchos han querido dar, no hace más
que ocultar el registro de la interlocución, una interlocución constitutiva. Si
la psicología se sigue sosteniendo como el campo donde no se lee el
inconsciente –ni siquiera para cuestionarlo- y el psicoanálisis como la luz que
gana de antemano todos los debates que se quieran comenzar, entonces no habrá
lugar más que para rencillas vacías, desligadas de toda pregunta por la
compleja y multívoca experiencia de la clínica. Entre la psicología y el
psicoanálisis hay un doble movimiento de articulación y separación, en tanto es
en su misma tensión que consiguen el valor radical de la especificidad. Si el
inconsciente no puede pensarse por fuera de su corte con el concepto de psique,
ello obliga a realizar entonces el esfuerzo de aprehender las múltiples
conceptualizaciones de la psique. En el registro opuesto, lo sabemos, una
psicología que no atienda a la dimensión ética que el psicoanálisis abre
históricamente en su discusión con la medicina, puede degenerar en la visión
tecnocrática que actualmente domina por ejemplo los planes de estudio europeos.
Ninguna lectura del asunto puede obviar este eje. No pueden obviarse tampoco
los aportes que el psicoanálisis ha brindado a la psicología para abrir campos
nuevos de prácticas o para resignificar los ya existentes, como por ejemplo
ocurre a partir de la consideración de la comunidad y el lazo social con el que
se puede pensar una nueva perspectiva para la psicología comunitaria. Queda claro así que el aplastamiento de uno
por el otro no beneficia ni beneficiará jamás a ninguno de los dos discursos.
Por tanto, el esmero por sostener esta tensión debe ser una marca indeleble en
nuestra agenda.
2. Otra problemática a discutir
es el lugar que ocupa la historia dentro de la currícula, y la modalidad que
habrá de tomar en relación a los contenidos. Mantener esos dos términos
-historia y contenido- como líneas desarticuladas constituye un grave error.
Pues no es sino en su cruce que cada una cobra su verdadero valor. La historia
ha de erigirse como corte transversal que permita pensar la temporalidad
discontinua de los conceptos, los debates, las polémicas y las
re-significaciones que sedimentan un campo, el teórico, que jamás puede pensarse
en la vía unidireccional del desarrollo y la determinación suficiente. En ese
aspecto saludamos la configuración del “área historia-epistemología”. Pues
consideramos que la verdadera epistemología es la historia, en tanto entramado
simbólico que determina un campo de posibilidades pero que también en sus
opacidades da lugar a la invención, a lo que no era esperable en una época. Lo
que no comprendemos, lo que nos resulta extraño, es la lógica que anuda a las
asignaturas que pertenecen a esta área: materias como la inmutable “Desarrollos
Psicológicos Contemporáneos” -cuya división actual se anula en el plan
propuesto por la gestión- o la separación de la problemática epistemológica
respecto de la problemática histórica en las materias, nos dejan con dudas a la
hora de pensar cuales son las nociones eficientes tanto de la historia como de
la epistemología, implícitas en dicho agrupamiento. ¿Puede entenderse sino, que
dicha área agrupe las siguientes materias: “Problemas Epistemológicos de la
Psicología”, “Historia de la Psicología”, “Epistemología de la Psicología y el
Psicoanálisis” e “Historia y Epistemología de la Psicología”…? ¿Confuso, no?
¿Cuál es la línea que organiza todo esto? Parece no haber cohesión entre las
asignaturas, y creemos que ello se debe a la falta de una lógica que haga lugar
a la problemática conceptual de la historia, y a sus diversas lecturas. Lo que
hayamos es un rejunte de términos completamente desarticulados, como si la
definición de cada materia no se hubiera hecho en función de un proyecto de
formación, sino de arreglos particulares. Teniendo la posibilidad histórica de
renovar la apuesta en torno a la cual se organiza el motor de sentido de
nuestra facultad, nos parece que dejar este punto librado a un azar semejante,
o incluso continuando las mismas vías cuestionables y cuestionadas que son
producto de los 30 años de estancamiento del actual Plan de Estudio, resultaría
en una verdadera y dolorosa impostura.
3. Quedamos así entonces a las
puertas de otra problemática que se nos abre como punto de opacidad: nos
referimos a la cuestión de las áreas. Ya que si es verdad que la ventaja de
delimitar áreas resulta de propiciar un espacio para la emergencia de nuevos
interrogantes, que movilicen y descompleten los saberes que transmiten las
asignaturas, su desventaja es que también puede acabar por favorecer el fin
contrario, a partir de la segmentación dogmática, cuando no corporativa. Si no
hay pues una lógica que fundamente no sólo los modos particulares de
funcionamiento de cada área sino su interrelación, mejor es entonces prescindir
de las áreas. Como mencionamos arriba, pretendemos el registro de la
inter-discursividad para pensar los discursos psicológicos y psicoanalíticos;
pero ello no se logra colocando, como se hizo, la asignatura “Psicología” en el
área -poco clara en sus objetivos- de Psicoanálisis, pues así, en vez de
propulsar su tensión, se lo anexiona como discurso menor, coartando las
posibilidades de discusión. Otro ejemplo que llama la atención es la ubicación
sin más de la asignatura “Psicología Jurídica” en el área Histórico-
epistemológica, prescindiendo de explicitar lógica alguna que sustente dicho
movimiento.
4. De las políticas públicas no
participan solamente las obras del Estado, sino también los espacios y campos
de prácticas que, en segundo grado, se hacen posibles a partir de aquellas.
Ello no implica una determinación lineal. Por el contrario, guarda más bien la
virtud de descompletar al Estado, dando lugar a la invención que posibilite una
lógica del caso por caso allí donde en un principio se piensa
necesariamente la valía del para todos.
Así se consigue inscribir a este registro de la invención dentro de un proyecto
social que evita su caída en el vacío, evitando a su vez aplastarla en la
homogeneidad de lo masivo. Ese lugar, ese proyecto, es entonces el que
propician las políticas públicas. Hay aquí entonces un horizonte de discusión.
Por ello, indagar en este lugar de “condición de posibilidad” de las políticas
públicas tiene que suscitar una serie de consideraciones que pesen sobre las
diversas prácticas que acoge nuestra formación. Como señalamiento, ocurre por
ejemplo que se suele criticar la práctica “privada” en consultorio de los
psicólogos, olvidando así que esta misma no es ajena a la pregunta por las
políticas públicas, que lo que ellas demarcan sitúa a su vez las condiciones de
posibilidad de esta práctica supuestamente “individual y liberal”. Si público
no es meramente lo gratuito, entonces tampoco público es solamente lo opuesto a
privado, sino que remite a una dimensión del lazo social que debemos resguardar
y restituir en los lugares que interpela, movimiento en el que se implican, a
su vez, los diversos órdenes de la legalidad que atraviesan necesariamente
también al orden privado.
5. Consideramos asimismo que la universidad es también uno de esos puntos
opacos que esfuerzan a un trabajo de problematización. Pensarnos a nosotros
mismos dentro de la institución implica disputar un sentido, el propio de la
construcción política, y por ende de la lógica de formación; ¿qué es aquello
sobre lo que vamos a reflexionar?, ¿qué es ese pensamiento crítico que se
intentará transmitir, y que es el pilar básico del perfil con el que se gradúa
el profesional de esta casa de estudios? En todo caso, se ve, no será más que
un dogmatismo moderado, maquillado, si no nos posicionamos en este debate
sosteniendo que la universidad es un espacio de tensiones, público, y por lo
tanto, atravesado por la interrogación que interpela nuestras prácticas. Hay
que pensar entonces, a la Universidad como parte de las Políticas Públicas,
como un lugar de acción y producción. Ya sea en sus funciones de docencia, como
de investigación o extensión. Correr el riesgo de caer en la burocratización de
la enseñanza, no es una referencia a trámites, formularios y exámenes, sino que
implica ser cooptado por el código de las urgencias, de lo deshabitado, lo no
discutido. Significa llevar el debate al plano del mero trámite, y por ende
hundir allí a nuestra formación y nuestro trabajo con otros. Se cierra y
cristaliza de ese modo, aquella ventana abierta a la invención de la que
hablamos con respecto al punto anterior. La universidad debe realizar
constantemente el trabajo de pensarse a sí misma, de pensar sus funciones, sus
efectos, y su relación con las prácticas que posibilita.
6. La pregunta por la práctica tiene que tener su correlato en la letra de la
currícula. Esto es respetar su lugar fundamental a la hora de pensar el
estatuto y la posición del psicólogo. Respetar esta pregunta, es a su vez
restituir en ella su lugar a la teoría, la cual no puede pensarse por separado.
Las prácticas se fundamentan en una especificidad teórica que funciona como
lectura de la realidad. Hablamos pues de teoría en tanto practica teórica.
Entiéndase, para nada proponemos una aplicación técnica de la teoría, no se
trata de eso. Más bien deseamos señalar que pensar en un registro de la
práctica que sería sin relación a la teoría, introduce una serie determinada de
complicaciones, entre ellas, los peligros que trae la fascinación por cierta
“intuición clínica”, cuyos fundamentos uno debería buscarlos vaya uno a saber
dónde -¿quizás en una esencia? La experiencia no puede estar escindida de la
reflexión a la que esa misma experiencia obliga. Por ende esto implica ciertas
consideraciones a la hora de pensar las llamadas prácticas pre-profesionales,
pero también al registro de la práctica que debe interpelar al resto de las
asignaturas del Plan. Otra consideración que no debemos perder de vista es que
la constitución de una práctica y de una teoría que intenta ponerle palabras,
no puede estar escindida de las demandas que pueden darse y leerse en un campo,
lectura que a su vez debe suscitar una problematización de las mismas. La
consideración por los campos de práctica es así fundamental, en tanto dichas
demandas introducen en la cuestión aristas culturales, históricas, políticas,
que intervienen en las construcciones teórico-prácticas, obligando a un
determinado tipo de posicionamiento frente a ellas.
7. Si hablamos de la transversalidad de las políticas públicas, nuestra nueva
Ley de Salud Mental resulta un excelente ejemplo de ello, lo es ya en parte a
nivel del trabajo, y afortunadamente tendrá que serlo, prontamente, también en
el nivel de la formación, a partir del camino que indican las recomendaciones a
la universidad para su adecuación a la ley, elaboradas por la Comisión
Interministerial en Políticas de Salud Mental y Adicciones. La letra de la ley,
el eje de la desmanicomialización, las nuevas prácticas que se dan en torno a
ello, tienen que permitirnos anudar la perspectiva que inauguran con las
políticas de la clínica que conllevan los discursos teóricos que han de
enredarse tensamente en la currícula de nuestra carrera. No debemos perder de
vista, que la permeabilidad de esta ley ha conseguido captar y anudarse a los
grandes avances discursivos de nuestra época: las conceptualizaciones
producidas en el campo de la criminología crítica, así como los progresos en el
campo legal en torno a la restitución de derechos, son ejemplos de ello.
8. El posicionamiento ético que implica hablar de Derechos Humanos, piso
político y jurídico desde el cual pensar las condiciones mínimas para la
emergencia de todo sujeto, así como de las prácticas que realizamos con otros,
supone necesariamente hablar de lo que implica el termino trasversalidad en
toda su dimensión. Eludir esta pregunta, sería acabar por desconocer la apuesta
realizada, que apunta a construir una lógica de trabajo, en lugar de realizar
una trivial sumatoria de contenidos, en tanto y en cuanto, la problemática de
los derechos humanos es el hilo central que afirma y sostiene el anudamiento de
los puntos que venimos dilucidando. La opacidad de este eje radica en el
constante intento por reducir tal dimensión a la de un mero relato accesorio.
La figura de lo políticamente correcto es mezquina para con toda la
potencialidad de esta concepción. Por ejemplo, ¿cómo se podria pensar el debate
entre las psicologías y los psicoanálisis por fuera de la pregunta por las
claves respecto de esas condiciones mínimas que posibilitan la emergencia
subjetiva?. Cuestiones como la objetalización del sujeto, su pasivizacion, los
abordajes segregativos de locura, son realidades que el siglo XX se encargó de
mostrarnos en su cara mas horrorosa. Fue así virtud de algunos discursos poder
denunciarla, incluso cuando el horror consiguió perdurar en el silencio de la
cotidianidad.
El
Plan de Estudio que ha sido anunciado para su tratamiento en este Consejo
Directivo, es presentado con la insistencia de algunas palabras:
Debate,
consenso, construcción colectiva, respeto de los procesos y espacios
institucionales, respeto de las demandas históricas de los distintos claustros.
Creemos
que en relación al Plan de Estudio ha habido dos procesos diferentes que
merecen ser explicitados, para que podamos dar cuenta de la razón por la que no
apoyamos el proyecto que se presenta el día de hoy.
La
gestión definió una metodología, consolidando de esta manera un modo de hacer
política.
Luego
de la sesión de la Comisión de Seguimiento del Plan de Estudio en la que se
presentó una grilla de contenidos mínimos de la resolución 343 y se repartió en
diferentes materias sin tener en cuenta absolutamente nada, comienza cierta
producción en algunos departamentos y la narración oral de que se estaba
gestando un plan. La metodología fue trabajar cada materia exclusivamente con
los profesores titulares, o sea cada particularidad, y no el proyecto
académico-político que implica la modificación de un Plan de Estudio. En lugar
de poner a discutir las bases de un proyecto, las lógicas de articulación y de
tensión, los fundamentos troncales, los contenidos necesarios para los desafíos
del presente, lo que se hizo fue aumentar la dispersión ofreciéndole más partes
al Frankenstein del año ´84.
Es
decir, no se nombró la situación como una respuesta a la urgencia, modificando
de modo sencillo ciertas carencias que se habían señalado, sino que se habló de
la gesta de un nuevo Plan de Estudio, lo que requería necesariamente de un
marco de fundamentación para el mismo. Aquello que hastael día de hoy permanece brillando por su
ausencia.
Además
de la metodología, estuvo la ejecución de la misma, cuyo resultado fue que en
el mes de junio el sueño era aprobar un plan con 1 voto y 19 abstenciones.
En
relación a los espacios institucionales, el plan que se presenta hoy nunca fue
enviado a la Comisión de Seguimiento del Plan de Estudio, y tampoco se trató en
la comisión de Asuntos Académicos de este honorable Consejo Directivo, como
consta en el despacho de la misma.
Pero
bien: ¿quién conoce el Plan de Estudio?
No va
de suyo, o al menos, no hay evidencias en este sentido, de que la reflexión
sobre el Plan de Estudio se realice en lo cotidiano en el conjunto de los
actores de la facultad. Nos referimos al Plan de Estudio vigente, al del ´84.
Algunos autores que abordan estos temas suelen confesar que posiblemente se
empieza a conocer un plan de estudio recién cuando se lo quiere modificar.
Con
lo cual: ¿podemos decir que la presentación de un Plan de Estudio -que difiere
sustancialmente del que se presenta hoy- realizada en un único día, donde en
cada teórico comenzaba y terminaba sin que hubiera espacio para la
participación, permite que se utilice la palabra debate?
¿No
había que generar condiciones mínimas para poner en juego esta palabra? ¿Brindar
toda una política para que realmente haya debate?
Más
allá del resultado, subrayar esto nos parece importante para lo que pueda
llegar a venir. Porque si permitimos que este proyecto se cobije con estas
palabras... ¿Cómo pensar una instancia realmente transformadora, si todas las
palabras que precisaríamos se hayan desvirtuadas para rodear un proceso
totalmente diferente a lo que hoy se busca legitimar?
La
otra experiencia que señalábamos al comienzo, tiene que ver con nuestro
espacio: la Masotta. Un proceso realizado en conjunto con estudiantes,
profesores y psicólogos referentes, que se entusiasmaron con la iniciativa de
pensar la pregunta por la formación en el ámbito de la Facultad de Psicología.
La
formación, una pregunta que excede el espacio de esta facultad. Pero, ¿cómo
podríamos pensar a la facultad sin esta pregunta? Si lo hacemos, lo que queda
es la inercia y la institución sepultando las preguntas fundantes.
Ese
estado inerte es el que hay que señalar hoy, y dar cuenta qué posición se toma
ante ello.
Desde
nuestrosinicios nos encargamos de
generar espacios que abordaran las tensiones, las polémicas, tratar de generar
otra cosa.
En el
año 2011 realizamos las primeras jornadas de “Psicoanálisis, Salud y Políticas
Públicas” -este año vamos por la 4ta edición. Ya desde aquella jornada
explicitamos públicamente la idea de que había que modificar el Plan de
Estudio.
Hemos
llevado adelante seminarios de “Psicoanálisis y Estado”, “Psicoanálisis y Salud
Pública”, “Clínica de lo infantil”; espacios de formación en Acompañamiento
Terapéutico, en Infancia y Psicoanálisis; jornadas varias de Derechos Humanos
que culminaron en el mural diseñado por Miguel Rep que homenajea a los
estudiantes y psicólogos desaparecidos y asesinados en la dictadura civico-militar
del ´76, junto a sus respectivos lugares de militancia; seminarios de Historia
Argentina; jornadas ligadas a la violencia en espacios sociales como el del
fútbol; prácticas de extensión universitaria en escuelas del barrio la Tablada;
espacios con bandas de cumbia; espacios de ajedrez, torneos para once escuelas
del barrio etc. La producción de un documental sobre historias del
psicoanálisis y de la psicología en la ciudad de Rosario.
En
las elecciones estudiantiles del año 2013 introdujimos la consigna: “Nuevo Plan
de Estudio: que haya psicología, que el psicoanálisis no se psicologice”.
El 18
de marzo del corriente año presentamos en la facultad un ante-proyecto de Plan
de Estudio. Nos esforzamos por acotarla en un tiempo determinado, permitiendo
un espacio de discusión cercano a las dos horas.Contamos con la participación de los
estudiantes, más una gran cantidad de docentes, y entre ellos la Decana y otras
autoridades de la Facultad.
El 31
de marzo realizamos la segunda actividad dirigida a los estudiantes. El 25 de
abril, la jornada “Del Plan de Estudio a la Formación”, con Emiliano Galende y
Wanda Donato.
El 20
de mayo realizamos el 4to encuentro relativo al Plan de Estudio: “Un lugar para
el psicoanálisis en la Facultad” con Juan Ritvo, Ángel Fernández y Jorge Gómez.
El 26
de mayo se aprobó en Consejo Directivo un proyecto presentado desde la Masotta
para promover en los teóricos de las materias la discusión por los fundamentos
de las mismas en relación al plan de estudio.
El 4
de julio realizamos el 5to encuentro junto a Leonardo Gorbacz -autor de la ley
de Salud Mental-e Iris Valles. Allí se
trabajó en función de la perspectiva que se abre a partir del eje de las
políticas públicas, trabajando las recomendaciones a la Universidad formuladas
por la Comisión Nacional Interministerial en Políticas de Salud Mental y
Adicciones.
La
propuesta de hoy consolida un modo de hacer política con el que no comulgamos.
Y ese es el eje que queremos destacar a través de este escrito. Creemos que
lejos de dejar abiertas las discusiones que nos debemos, no demarca ningún
horizonte para que ello sea posible, y se enarbolan como promesa los mismos
modos y lugares que claramente han fracasado. Estamos dispuestos a analizar y
discutir un Plan de Estudio con responsabilidad, sin extorsiones ni amenazas de
un clima apocalíptico, que dicen poco de la realidad -la única verdad- y mucho
de la irresponsabilidad de quienes las enuncian.
Psicólogo. Integrante del Servicio de Salud Mental del Hospital Regional de Ushuaia; Diputado Nacional (MC) Autor del proyecto que dio lugar a la Ley Nacional de Salud Mental; Secretario Ejecutivo de la Comisión Nacional Interministerial en Políticas de Salud Mental y Adicciones.
Iris Valles
Psicóloga. Docente de la Carrera de Postgrado: "Especialización en Psicología Clínica, Institucional y Comunitaria", Facultad de Psicología (UNR).
Buenas
noches a todas y a todos, bienvenidos a esta actividad -la cuarta ya-
dedicada al intercambio y discusión en torno al Plan de Estudio de
nuestra carrera: “Un
lugar para el Psicoanálisis en la Facultad”... Ustedes ya lo
saben, además lo vuelven a ver en el cuadro de aquí arriba, una
apuesta nuestra es la distinción entre Psicoanálisis y Psicología,
o más bien, de los
Psicoanálisis y las
Psicologías. Esto ya acota un poco la cuestión, delimita
posibilidades, y es nuestra intención que así sea. Por eso es una
apuesta. Entonces: hablamos de un lugar para el Psicoanálisis, sin
perder de vista que también damos un lugar a la Psicología. Pero
con situar esto sólo no basta, sino que recién se empieza... De lo
contrario se da pie a una serie de interpretaciones –cuando no
degradaciones- con las que debemos ser sumamente cuidadosos. Prueba
de ello resulta lo que se oye esbozado en ciertos discursos que
pululan actualmente por la facultad.
Seamos
entonces claros. En nuestra presentación advertíamos que no nos
mueve en esto ningún afán “democraticista”, que para nosotros
no se trata aquí de quitar y agregar cosas para recomponer un nuevo
Frankenstein, ahora aggiornado a las nuevas necesidades
profesionales. No, proponemos en cambio un cambio de lógica. Una
modalidad distinta de pensar los lugares, y en esto, los lugares del
Psicoanálisis y de la Psicología, los lugares de la teoría, los de
la práctica, así también los de la Historia. Una modalidad donde
la teoría no se degrade en teoricismo, la practica en técnica, y la
historia en historiografía. Para ello, en nuestra fundamentación,
colocábamos en este punto como conmutador a la Política. Buscábamos
de este modo referir a la capacidad de hacer que guarda el decir, un
decir que es siempre decir con otros -o contra otros-. Sea como
fuere, en todo caso siempre decir en un escenario de disputa y
confrontación. Esta capacidad se encuentra implicada en cada
perspectiva clínica que se oferta, pues que haya mercado no tiene
que ser una pantalla para ocultar que hay política. La clínica es
una arista de la política, y una arista fundamental. Por eso,
discutir un Plan de Estudio es discutir política, es discutir
teorías que se anudan y se descompletan en prácticas que producen
efectos sobre las personas. Las buenas intenciones de cierto
progresismo en apuros buscan enterrar la cuestión otorgando lugares
homogéneos, donde lo que prima es la ideología de la acumulación,
que borra la dimensión de la interpelación, de la dialéctica, de
la tensión. Nos oponemos -lo hacemos público- al pluralismo
a-crítico y a-histórico: nuestro proyecto intenta en este punto dar
al menos esa pelea. No concedemos pensar que el Psicoanálisis pueda
ser tomado como un “aporte más” a la Psicología. Creemos que
ello lleva a desconocer el campo de tensiones que configuró el siglo
XX y que no sólo produjo como efecto al Psicoanálisis, sino también
a la versión moderna de lo que entendemos por Psicología, que no
puede más que desconociéndolo intencionalmente desligarse de los
efectos del descubrimiento del Inconsciente. Por otra parte, hay que
decir también que ya conocemos esta historia, primero se comienza
por decir que el Psicoanálisis es un aporte más entre muchos, es
decir, se lo disuelve en la Psicología, para luego pasar a
re-introducir conceptualizaciones que provienen del campo de la
medicina... así es que se vuelve a hablar hoy, por ejemplo, de
psicopatología.
Consideramos
pues, que esta ideología del aporte degrada la Historia al mero
comentario, por no decir a la simple anécdota -o al chisme, en el
mejor de los casos-. No hace así más que barrer su lugar como
operador simbólico donde se tejen y anidan las ideas, perspectiva
que abre una dimensión otra para poder pensar la dinámica de los
conceptos. Entre la historia de estos y los debates que los
atraviesan nos movemos hacia la historización de las prácticas y
sus efectos. Pensamos, junto con Oscar Masotta, en una lectura
diferencial e histórica. Diferencial puesto que como podríamos
leer, por ejemplo, a Freud, sin confrontar y distinguir sus textos de
los otros textos que los acompañaron y de aquellos que decían
además, completarlo. Se hable ya de Melanie Klein, de Jones, de Ana
Freud, de la “teoría clásica”, de Abraham, o de Fenichel -entre
tantos otros-, este punto no puede seguir siendo elidido en nuestra
formación.
Una
historia por la que aguardamos en lo sintomático, sin determinación
lineal y cronológica, sino plagada de atolladeros y enigmas, puntos
opacos y controvertidos cuyo sentido sólo podrá tener lugar en -y a
través de- la medida que adquiera el porvenir que en sus condiciones
podamos hacer posible. Esto es, en la medida en que no se impida que
ese ruido latente se exprese transgrediendo los márgenes siempre
acotados de la educación. Solo así haremos lugar a la ética. No
armando una materia de Historia de la Psicología, sino haciendo
valer el lugar de la Historia en la producción de las ideas que han
fomentado, y que también han quebrado, a la Psicología. Sólo así
puede cobrar sentido alguna inter-discursividad. De lo contrario, no
se trata de complejidad sino de eclecticismo.
A
veces uno oye propuestas donde este punto queda absolutamente
denostado. Se proponen así grillas de materias que podrían ser
aplicadas tanto aquí como en Londres, Nueva York o Nueva Guinea...
Vemos pues que una forma del liberalismo teórico no consta sino de
la voluntad de hacer pasar por “buenas” estas perspectivas. Ello
también es consecuencia de la degradación de la Historia, ya que al
descartarse el peso material de ésta se tiene el terreno libre para
introducir cualquier cosa, venga de donde venga, sin importar los
efectos que produzca... Se desconoce la Historia de nuestra facultad,
las discusiones que la han poblado (sus inflexiones, impasses,
momentos de producción) con el fin de introducir un modelo
pre-armado que no da lugar a ninguna de estas tradiciones. Es decir
que sin filiarse con nada, tampoco produce un corte.
De
lo que se trata pues, es de proponer y discutir un Proyecto de
Formación. La palabra Proyecto nos gusta. No es un modelo, algo que
se aplique de manera uniforme, como un molde. Tampoco creemos que sea
cuestión de empeñarse en procurar “un psicoanálisis bien dado”…
no hay tal cosa. No, de lo que se trata es de estructurar vías,
apostar por ciertas claves que nos permitan situar algunos de los
ejes indispensables para hacer posible cualquier discusión propia
con respecto al tema que aquí nos atañe: la formación de los
psicólogos en la universidad pública, y el lugar del psicoanálisis
en ella. Proyecto además, porque lo situamos en el contexto de
disputa en el que nos encontramos, que no va a ser válido dentro de
10 años, ni quizás lo hubiese sido hace 30, sino que se hace
necesario en la coyuntura actual, en la lectura que podemos hacer de
los derroteros que acarreamos, como de las apuestas hacia un porvenir
que podamos realizar, uno cuyo horizonte no sean los ideales de
estandarización que propone la veta profesionalista.
Nos
apoyamos para ello en la enseñanza de Masotta, uno de los nuestros,
alguien que supo presentar -como suele decir Ángel Fernández- "una
recepción activa", confrontativa y confrontada con el deseo de
sumisión que solemos observar tanto por derecha como por izquierda.
Nuestra forma de presentar los contenidos psicoanalíticos se basa en
el modo que Masotta encontró de transmitir el orden de las razones
freudianas, resguardando su coherencia interna, tanto como sus puntos
de fuga y aporías... y así también la discusión con los otros
campos de la cultura, y en particular con las diversas formas de la
Psicología.
Estimados, aquí les enviamos el
cuadro general, así como el diagramado de las materias del ante-proyecto de
Plan de Estudio 2014 (carrera de Psicología de la UNR), realizado por la
Cátedra Libre Oscar Masotta. Nos interesa que esto circule entre los miembros
de la comunidad, tanto docentes y estudiantes, como graduados, no docentes y
trabajadores del campo de salud mental y afines, para que puedan sumarle
aportes, críticas y problematizaciones. En síntesis: que esto pueda servir de
insumo para discutir un nuevo Plan de Estudio, algo que estimamos necesario.
Para quienes todavía no hayan podido leerla, a continuación dejamos el link de la fundamentación: http://catedralibreoscarmasotta.blogspot.com.ar/2014/03/fundamentos-para-el-anteproyecto-del.html y en breve estaremos subiendo a youtube la
presentación del martes 18.
Los invitamos entonces a reenviar
y compartir esta información con sus colegas. Por ultimo quisiéramos aprovechar
también, para enviar un fuerte agradecimiento a todos aquellos que ya han
aportado a través de sus sugerencias, a la construcción del presente
anteproyecto. Sin más que agregar, un gran saludo a todos.
Cátedra Libre Oscar
Masotta.
Ejes:
El primero de
los ejes que ordenan el presente Plan es la historia.
Historia
pensada no desde una perspectiva lineal o evolutiva, sino en tanto
que implica un tejido de herencias y cortes en los que se anudan y
cobran su materialidad los conceptos. Es nuestro deseo, ante todo, no
considerar a la historia como un mero comentario accesorio en pos de
restituirle el lugar de operador simbólico inherente a las ideas que
le corresponde en un acto que posibilite a su vez un modo distinto de
transmisión.
El
segundo eje indica la separación entre psicoanálisis
y psicología.
Separación movilizada no por mero anhelo democrático, sino por la
convicción de que ambos campos no pueden ser pensados seriamente por
fuera de la discusión que les es inherente. Es sólo a partir de
esta ínter-locución que podemos situar lo que se constituye como
específico de cada discurso. Por ello no se trata aquí de agregar o
quitar contenidos de uno o del otro, sino de apostar a una lógica de
trabajo y transmisión radicalmente distinta.
El
conjunto de ejes que comprende la cuestión de la
práctica,
las
políticas públicas y la ética y legalidad, se
encuentra orientado en función de la formación de egresados que
puedan interrogar de una manera crítica tanto los diversos campos de
acción del psicólogo así como el de sus diferentes posiciones
teóricas. Interrogación ésta que resulta complejizada asimismo por
la intervención de un nuevo conjunto de ejes, constituido por una
serie de puntos
de interlocución necesaria y constante,
tanto
para el psicoanálisis y la psicología, como para las prácticas,
las políticas públicas y la ética y la legalidad. Estos
son:-teoría
social/criminología critica/teoría psiquiátrica -teorías del
lenguaje/instituciones -biología humana.
Por
último, situamos el eje donde se incluyen como apuesta fuerte a los
Derechos
Humanos,
los cuales sostenemos forman el piso político y jurídico desde el
cual se piensan las condiciones mínimas para la emergencia de todo
sujeto y la concreción de una práctica posible.
Queda
así conformada una propuesta de trabajo que implica una lógica
donde la tensión, la discusión, las polémicas, la historización,
tienen el papel principal. El presente cuadro condensa en sus trazos
ejes y entrecruzamientos fundamentales, los cuales delimitan un campo
de problemáticas que serán abordadas a partir de las materias
comprendidas en la currícula.
Materias:
PRIMER AÑO.
1- PSICOANÁLISIS Y PSICOLOGÍA.
Puntualizaciones epistemológicas.
Fundamentación del conocimiento
científico.
Comienzos de la Psicología Científica.
Surgimiento
del Psicoanálisis.
Psicología, Psicoanálisis y Ciencia.
2 - TEORÍAS
DEL LENGUAJE.
Objeto de estudio de la lingüística.
Caracterización de las teorías
lingüísticas.
Relaciones entre la lingüística y
otras disciplinas, en particular con la Psicología.
Estructura, uso y conocimiento del lenguaje.
Categorías de análisis en diversos
campos.
Tensión:
Verosimilitud- veracidad (dos modos de abordar la naturaleza).
Uso
reflexivo del lenguaje.
3- TEORÍA SOCIAL.
Contexto de surgimiento de la
sociología como ciencia.
Paradigmas fundamentales de la teoría
sociológica.
Teorías contemporáneas.
Teorías sobre la concepción del Estado
moderno. Relación estado- sociedad.
Rol del
estado en la sociedad, construcciones históricas sobre el estado y la idea de
comunidad.
Marcos
legales.
4 - CULTURA E HISTORIA.
Concepciones de Historia y de Cultura.
Incidencias en el campo de la Psicología Recepción cultural del Psicoanálisis y
la Psicología en Rosario
Precursores de la Psicología en Argentina.
Creación de las facultades de Psicología.
Contexto histórico.
5 - PROBLEMÁTICA
FILOSÓFICA DE LA PSICOLOGÍA.
Principales
tensiones en el pensamiento filosófico.
Las
posturas filosóficas en los debates contemporáneos: la historia, el pensar, el
lenguaje y el hombre.
Aportes de
la Filosofía a la construcción de la Psicología y el Psicoanálisis.
Concepciones
filosóficas y antropológicas de Cuerpo, Sujeto, Consciencia e Inconsciente
SEGUNDO AÑO.
1-ESTRUCTURACION FREUDIANA DEL APARATO
PSÍQUICO.
Introducción a la concepción del psiquismo humano.
Constitución
del Aparato Psíquico, polaridad Placer – Realidad.
El Inconsciente freudiano a partir del sueño, el chiste y el lapsus.
Debate histórico en torno de las concepciones freudianas sobre Inconsciente
(primera y segunda generación de analistas, escuela inglesa, norteamericana,
psicología del yo, el retorno a Freud de Lacan y sus interlocutores, lacanismo
y post-lacanismo)
2 - PROBLEMATICA PSICOLÓGICA DEL CUERPO.
Historización
y problematización en torno a la noción de Cuerpo en las psicologías:
Psicología de la Gestalt, Psicologías Cognitivas, Psicologías Sistémicas y
Neurociencias.
Procesos psicológicos básicos: Aprendizaje, Atención, Conciencia, Inteligencia,
Emociones, Lenguaje, Memoria, Percepción, Sensación.
Diversas
teorizaciones y debates. Funciones y alteraciones. Técnicas Psicométricas.
3- CRIMINOLOGÍA
CRÍTICA.
Contexto y
surgimiento de la criminología como ciencia.
Poder. Poder punitivo y sociedad (entorno a la
noción de verticalidad).Poder
restitutivo. Vulnerabilidad social como realidad social.
Positivismo criminológico italiano: concepto de “peligrosidad”
Teorías sociológicas de la criminología: teoría del control, asociación
diferencial, escuela de Chicago, interaccionismo simbólico.
-Criminología argentina: Ingenieros, Ramos Mejía.
-Criminología crítica: articulación con concepto de “vulnerabilidad”
4- CULTURA E
HISTORIA.
Recepción
argentina de la producción europea, latinoamericana y norteamericana en el
siglo XX.
Recepción e impronta nacional de los debates extranjeros: psicología
experimental y psicología Fenomenológico-Existencialista, Psicoanálisis de
niños por parte de las mujeres de la APA, la herencia latinoamericana de la
Psicología Comunitaria Argentina.
5- POLÍTICAS Y
PRÁCTICAS EN SALUD.
Las
diferentes dimensiones en las políticas de salud mental.
Practica
sanitaria.
Formación histórica
y organización actual del Sistema de Salud Nacional.
Intervención
de los organismos en la formulación de las políticas públicas.
Atención
Primaria de la Salud (APS).
Equidad
como concepto clave en la formulación de Políticas Públicas en Salud Mental.
Perfil
epidemiológico de la población.
Marco
jurídico:
- Ley de protección Integral de niños, niñas y adolescentes.
- Ley de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia
contra las mujeres.
- Ley nacional y provincial del ejercicio profesional del psicólogo.
- Ley de Salud Mental y antecedentes (declaración de Alma-Ata, declaración de
Caracas, ley provincial de Salud Mental, principios de protección de los
derechos del paciente.
6- BIOLOGÍA HUMANA.
Modalidades históricas de la relación
Biología - Psicología.
Características generales de los seres vivos.
Esquema de jerarquización molecular de
la materia viva.
Metabolismo celular. Interacción y comunicación celular.
Sistema nervioso, endócrino e inmune como sistemas de control y regulación del
organismo humano. Psiconeuroendocrinología y Psiconeuroinmunología.
Genética.
Bases biológicas del comportamiento.
Procesos neuropsicológicos.
El hombre en su ambiente.
TERCERAÑO.
1-PSICOANÁLISIS Y CONSTITUCIÓN DEL LAZO
SOCIAL.
Conceptualización
freudiana del Edipo:
Historia del concepto.
Lecturas y debates del movimiento analítico.
Controversias ideológicas.
Narcisismo, Identificaciones y Transferencia: Historia de los conceptos,
lecturas y debates.
Surgimiento
de la Clínica de lo infantil en el movimiento analítico
2- PSICOLOGIA
EVOLUTIVA.
Diversas teorizaciones; estadios de
desarrollo. Funciones y alteraciones.
Estimulación temprana.
Problematización de la discapacidad
Estadios del desarrollo en articulación con el juego, el aprendizaje, el
lenguaje, comunicación, desarrollo, deporte.
Psico-diagnostico.
3- INVESTIGACIÓN EN
PSICOLOGÍA Y PSICOANÁLISIS.
La investigación en Psicología y
Psicoanálisis. Procesos de investigación. Abordajes de problemática. Diseño.
Validación interna y externa. Universo. Muestra. Técnicas de
Recolección
de datos: observación, entrevista, cuestionario, otras. Análisis y comunicación
de la información. Resultados obtenidos. Presentación de datos y resultados.
Tablas y gráficos. Informe de devolución. Metodología estadística. La
estadística y la Psicología. Modelos cuantitativos y cualitativos. Estadística
descriptiva. Estadística inferencial. Probabilidad. Muestreo aleatorio.
Hipótesis. Correlación y regresión.
La
investigación como función de la universidad. Relación
Investigación-Universidad.
4- POLÍTICAS Y
PRÁCTICAS EN EDUCACIÓN.
El campo
problemático de la educación. Actores del sistema educativo en tensión. La
construcción histórico política del campo educativo.Posibles problemáticas del campo educativo y
sus modos de interpelar la práctica.La
investigación educativa y el abordaje interdisciplinario. La ubicación de la
psicología en el estudio de los problemas de la educación. Orientación
vocacional.
El
conocimiento y diseño de políticas públicas referidas a educación o de impacto
en el campo.
El lugar de
las instituciones educativas historización.
Educación y
derechos .Marcos Jurídicos.
5 -DERECHOS HUMANOS
(CUATRIMESTRAL).
Historización
Derechos Humanos. Relación con Salud Mental.
Análisis
crítico desde la perspectiva de los Derechos Humanos.
Condiciones”mínimas”
que desde lo social permiten la constitución del sujeto como tal.
Herramientas
prácticas.
Posibilitar
que se efectúen estudios, y se pueda asesorar y operar sobre las reparaciones
psicológicas derivadas de las violaciones de Derechos Humanos.
(A
completar con el programa del Seminario Derechos Humanos, de Laura Capella.
6- PSICOLOGÍA
FORENSE (CUATRIMESTRAL)
Surgimiento
de la Psicología Forense y sus debates.
Competencias y alcances.
Cuestiones legales:
→ Código Penal: delitos que implican una intervención del psicólogo
→ Código Procesal: función del perito, realización de informes, diferenciación
de informe pericial e informe psicológico en el ámbito forense. Enfoque crítico.
CUARTO AÑO.
1- SUJETO Y PROBLEMATICA PULSIONAL
Historia,
debates y conceptualización de los modelos pulsionales freudianos.
Segunda tópica.
Tensión Instinto-Pulsión.
Lugar de la repetición en la teoría freudiana.
2- PSICOLOGÍA
SISTÉMICA Y PSICOLOGÍA COGNITIVA.
Historia de
la psicología sistémica.
Concepto de sistema.
Vinculo,
pareja, familia, grupo.
Historia y diversificaciones del Cognitivismo.
Conceptos específicos y modalidades clínicas.
3- ANÁLISIS
INSTITUCIONAL.
Historizacion
del concepto de institución
El
institucionalismo. El proceso de su constitución y desarrollo en Argentina y
América latina.
La práctica
del análisis institucional
Instituciones
Públicas.
El campo de
lo Institucional y el campo de lo Organizacional
4- TEORIA
PSIQUIÁTRICA.
Escuela
alemana y escuela francesa.
Delimitación de la Psicopatología General.
Nociones generales de Semiología.
Nociones de
psicofarmacología: historia, debates, tipos de psicofármacos, efectos
neuroquímicos y comportamentales.
Manuales Diagnósticos. Lecturas críticas
5- TRABAJO DE CAMPO
Construcción
y conocimiento de los posibles campos.
El Trabajo
de Campo como primer acercamiento a la práctica (investigación, clínica).
Relación
Universidad (formación) y efectores públicos de trabajo.
Elaboración
de problemas. Formulación de problemática. Construcción de categorías,
dimensiones de análisis posibles. Re trabajos.
Historiales
freudianos
Debates históricos entorno a la clínica psicoanalítica y la dirección de la
cura:
Fin de
análisis. Contra-transferencia y Subjetividad del Analista. Lugar de la
Identificación. Cura-Tipo. Terapéutica, Ética del Psicoanálisis.
2- PSICOLOGÍA SOCIAL
Y PSICOLOGÍA COMUNITARIA.
Concepto y delimitación de la
Psicología Social y la Psicología Comunitaria
Recorrido histórico. Recepción argentina Noción de grupo. Dinámica de grupo. Psicodrama Fenómenos de masa y segregación,
opinión pública y medios de comunicación.
Conceptos de comunidad.
Modelos y estrategias en crisis comunitarias: diagnostico socio-comunitario,
planificación, participación.
3-INSTITUCIÓN Y PROCESO DE
DESMANICOMIALIZACION.
Instituciones Totales.
Proceso de desmanicomializacion/desinstitución.
Experiencia Italiana.
Anti - psiquiatria inglesa.
Experiencia Francesa, Reforma
sanitaria Psiquiátrica, Institución Estallada.
Reforma Brasilera.
Experiencias en Argentina: José
Bleger, Alfredo Moffat y Fernando Ulloa.
Proceso de desmanicomializacion en San
Luis, Rio Negro, Moreno, Santa Fe.
Acompañamiento Terapéutico.
Dispositivo de sustitución. Comunidad
Terapéutica.
4- PSICOLOGÍA
LABORAL.
Contexto y surgimiento de categorías
teóricas.
Corrientes de pensamiento:
Motivacional, Funcionalista, Psicodinámia del Trabajo y Psicopatología del
trabajo.
Organización del trabajo en el
capitalismo.
Trabajo y Psicología de la Salud
Mental.
Psicoanálisis y Trabajo.
Articulación Histórica en Argentina.
Construcciones de salud y trabajo en
las organizaciones sindicales.
Historia
Vital del Trabajo.
Trabajo e
Identidad.
5- TRABAJO DE CAMPO
2
Análisis y
re trabajo.
Formas de
abordar el/los acontecimientos.
El trabajo
de campo como experiencia investigativa.
Relación
con la extensión universitaria.
Posibilidad
de teorizar.
SEXTO AÑO.
1 - UNIVERSIDAD Y
ARTICULACIÓN PROFESIONAL.
Marco
Jurídico y normativo de la Universidad.
Resolución
343/2009.
Ley de
Educación Superior 24.521.
Estatutos Universidad
Nacional de Rosario.
Decreto 29.337.
Relación Universidad-Políticas Públicas.
Función Social de la Universidad.
Maneras
existentes y posibles de agruparse de los profesionales psicólogos.
Marco
Jurídico y regulatorio del ejercicio profesional.
Historia,
conformación y funcionamiento del colegio de psicólogos.
2 - PROYECTO. (El
ensayo del estudiante)
Relación
Doxa-Episteme.
Construcciones
y análisis teóricos.
Estrategias
y herramientas metodológicas en investigación.
Estrategias
y herramientas metodológicas en escritura académica.(Por ejemplo: ensayos).